Una capa de humo se extendía el lunes por buena parte de la capital ecuatoriana producto de casi media docena de incendios forestales que se registran cuando el verano está cerca de terminar.

El humo, en algunos sectores denso, se extiende desde el sur hasta el norte de Quito, e incluso con llegada a algunos valles cercanos.

El secretario de Seguridad del municipio de Quito, Juan Zapata, en declaraciones a la AP dijo que "es humo producto de incendios forestales, cinco de ellos de gran magnitud".

Añadió que durante la época del verano se han perdido alrededor de 673 hectáreas de bosques y matorrales que podrían aumentar por los numerosos incendios que siguen registrándose.

Las autoridades ecuatorianas han ofrecido 50.000 dólares de recompensa a quien dé información que permita capturar a pirómanos responsables de más de 100 incendios forestales.

La capital ecuatoriana vive la etapa final del verano caracterizado por fuertes vientos y días a pleno sol durante semanas, lo que ha resecado la vegetación.