Corea del Norte anunció el lunes que está listo para lanzar satélites a bordo de cohetes de largo alcance para conmemorar el próximo mes un importante aniversario nacional, una medida que se espera que reavive las hostilidades con sus rivales Corea del Sur y Estados Unidos.

Un director de la Administración Nacional de Desarrollo Aeroespacial dijo que Corea del Norte ha estado logrando "hazañas brillantes" en el campo del desarrollo espacial antes del 70 aniversario del Partido de los Trabajadores, diciendo que científicos y técnicos avanzan hacia la fase final de desarrollo de un nuevo satélite de observación de la Tierra para pronósticos del tiempo.

"El desarrollo espacial para propósitos pacíficos es un derecho legítimo de un estado soberano... y el pueblo (de Corea del Norte) está completamente decidido a ejercer este derecho sin importar lo que otros digan", afirmó el director a la agencia oficial de noticias norcoreana KCNA. Sin duda el mundo "verá claramente una serie de satélites cruzando el cielo en horas y ubicaciones determinadas" por el Partido de los Trabajadores.

Los lanzamientos, de realizarse, sin duda provocarán un distanciamiento internacional. Seúl, Washington y gobiernos vecinos han condenado lanzamientos previos como pruebas disfrazadas de la tecnología de misiles de largo alcance de Corea del Norte. Pyongyang ha respondido enérgicamente a esas críticas.

Corea del Norte ha pasado décadas intentando perfeccionar un cohete de largo alcance de varias etapas. Después de varias fallas, colocó su primer satélite en el espacio mediante un cohete de largo alcance lanzado a finales de 2012. La ONU dijo que se trató de una prueba prohibida de tecnología de misiles balísticos y le impuso sanciones. Los expertos dicen que los misiles balísticos y los cohetes en lanzamientos satelitales comparten estructuras, motores y otra tecnología similar.

En ese momento, una furiosa Corea del Norte condujo su tercera prueba nuclear en febrero de 2013, causando más condenas internacionales y sanciones.

Washington ve la actividad de armas nucleares y de misiles balísticos de Corea del Norte como una amenaza a la seguridad mundial y la de sus aliados asiáticos, Japón y Corea del Sur.

El anuncio del lunes de Corea del Norte también provocó dudas en relación a indicios recientes de menos tensiones entre las dos Coreas, que han acordado realizar reuniones el próximo mes entre familias separadas por la guerra. Las dos Coreas se habían amenazado en agosto con guerra, tras explosiones de minas que mutilaron a dos soldados surcoreanos a principios de ese mes y que según Seúl fueron culpa de Pyongyang.

La península coreana permanece en un estado técnico de guerra desde que terminara con un armisticio la guerra de Corea de 1950-1953, no con un tratado de paz. Unos 28.500 soldados estadounidenses están ubicados en Corea del Sur para disuadir una posible agresión de Corea del Norte.