El papa Francisco advirtió el lunes que la crisis de refugiados en Europa es apenas "la punta del témpano" impulsada por un sistema económico global injusto que fuerza a cientos de miles de personas a huir de la guerra y la pobreza en busca de una vida mejor.

En una entrevista con la radio católica portuguesa Renascenca, Francisco recordó que la Biblia requiere la hospitalidad para los extranjeros, aunque admitió que en la actualidad deben tomarse medidas de precaución.

El pontífice reconoció que "a 400 kilómetros (250 millas) de Sicilia hay un grupo guerrillero terrorista extremadamente cruel" y que "existe el peligro de la infiltración", en aparente alusión al grupo extremista Estado Islámico.

Francisco reiteró su llamamiento a las parroquias a recibir una familia de migrantes y agregó que dos familias han sido designadas para alojarse en viviendas del Vaticano donde podrán quedarse "tanto como lo desee el Señor".

Elogió a las naciones europeas que han recibido migrantes y advirtió lo que les aguarda a quienes no lo hagan: "En el día del juicio ya sabemos por lo que nos juzgarán", afirmó y recitó un versículo bíblico de San Mateo: "Porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber".

A esas naciones que respondieron afirmativamente a esas necesidades "las felicito; aprobaron la prueba", afirmó Francisco.

En la entrevista, el papa dijo que espera visitar Portugal en 2017 para conmemorar el 300 aniversario de la aparición de la Virgen de Fátima.

En otra entrevista con un protestante evangélico argentino, Francisco se lamentó de haberse sentido "usado" por personas que dicen ser sus amigos ahora que es papa.

"Nunca he tenido tantos 'amigos' en mi vida", dijo a FM Milenium 106.7. "Me he sentido usado por gente que se presenta como amiga y a quien he visto quizás una o dos veces en mi vida y que me han usado para su propio beneficio".