El Alto Comisionado para los Derechos Humanos expresó el lunes su preocupación por la detención e interrogatorio de más de 100 abogados en China.

En una comparecencia en Ginebra para abrir el Consejo de Derechos Humanos formado por 47 naciones, Zeid Raad al-Hussein ofreció un discurso para abarcar diversas preocupaciones sobre los derechos humanos en todo el mundo, como la discriminación contra afroestadounidenses en Estados Unidos, los recientes asesinatos y arrestos en Burundi y la "pesadilla en aumento que es Siria".

En total, Zeid dijo sentirse "exhausto y enfadado" por la creciente "miseria humana" en todo el mundo, y la creciente incapacidad para evitarlo.

Se espera que entre otras cosas, el consejo aborde durante sus tres semanas de duración la larga guerra civil en Sri Lanka y la situación de derechos humanos en Corea del Norte. Zeid también instó a los estados miembros a investigar los abusos sexuales cometidos por tropas de paz en la República Centroafricana.

Varios países, señaló, parecen estar "inmersos en una guerra contra la información en la que los críticos legítimos y los periodistas son objeto de violencia, arresto y detención arbitraria e incluso asesinato, en especial aquellos que investigan violaciones contra los derechos humanos, corrupción y malas prácticas de las autoridades".

"Por ejemplo, me preocupa la detención e interrogatorio de más de 100 abogados en China en los últimos meses, en relación con sus actividades profesionales, y la adopción de nuevas leyes con profundas implicaciones para organizaciones no gubernamentales", dijo.

De esos detenidos en China, unas dos docenas de abogados de derechos y activistas civiles llevan detenidos desde principios de julio con vagas acusaciones de formar parte de una conspiración penal para sabotear el sistema legal chino. La persecución se considera parte de una campaña más amplia contra organizaciones sin ánimo de lucro y la sociedad civil emprendida por el presidente y líder del Partido Comunista, Xi Jinping.

Zeid también criticó la "desvergonzada bravuconería política" en Estados Unidos sobre el tema de la migración y se mostró preocupado por la "persistente discriminación contra afroestadounidenses", pidiendo a Estados Unidos que combata la discriminación racial en el sistema legal, de vivienda, el empleo y otros ámbitos.