El rey de Jordania lanzó el lunes una advertencia a Israel ante los hechos de violencia ocurridos por segundo día consecutivo en el sitio sagrado más sensible de Jerusalén, al que ingresaron fuerzas de seguridad israelíes después de ataques palestinos con piedras que dejaron un israelí muerto y varios heridos.

El rey Abdulá II --custodio de lugares históricos-- afirmó que el reino está "muy preocupado y furioso por el reciente incremento de la violencia en Jerusalén, específicamente en la mezquita Al Aqsa" en esa ciudad y emitió un comunicado previo a una reunión con el primer ministro británico David Cameron.

"El gobierno israelí nos había asegurado que esto no sucedería. Desafortunadamente, son garantías que ya hemos escuchado antes", dijo el rey. "Ulteriores provocaciones en Jerusalén afectarán la relación entre Jordania e Israel; y desafortunadamente, Jordania no tendrá más alternativa que adoptar medidas".

Jordania, que tiene un tratado de paz con Israel, administra los asuntos religiosos islámicos en el lugar, que es sagrado tanto para judíos como para musulmanes. El complejo es conocido por los judíos como la Explanada de las Mezquitas, que alberga dos templos judíos bíblicos. Los musulmanes lo veneran como el Noble Santuario, donde creen que el Profeta Mahoma ascendió al cielo.

El lugar sagrado es con frecuencia punto de conflicto y su destino es uno de los temas principales en el meollo del conflicto entre Israel y los palestinos.

El lunes, la policía israelí y palestinos que lanzaban piedras se enfrentaron horas antes en el sitio por segunda jornada consecutiva. La portavoz de la policía, Luba Samri, señaló que los manifestantes apedrearon a agentes que ingresaron en el lugar para garantizar la seguridad. Dijo que varios palestinos enmascarados fueron arrestados porque supuestamente arrojaron piedras. También arrestaron a manifestantes que agredieron a un judío.

El director de la Mezquita Al-Aqsa, Omar Kiswani, dijo que decenas de personas habían permanecido toda la noche en el templo. Afirmó que la policía "irrumpió" el lunes en el lugar, donde lanzó gas lacrimógeno y granadas aturdidoras, y efectuó diversos arrestos.

El fallecido fue un israelí de 64 años, Alexander Levlovitz, que manejaba un vehículo, y los heridos dos personas que lo acompañaban. Los agresores atacaron con piedras el vehículo en Jerusalén.

Samri dijo que el hombre fue herido cuando conducía a su casa, a la que regresaba de una cena con motivo del año nuevo judío y más tarde falleció a causa de las lesiones.

Agregó que se desconocía la identidad de los atacantes, pero lo más probable es que fueran de un vecindario árabe cercano.

La joven israelí Bosmat Haberfeld dijo que manejaba por el mismo trayecto al momento de que su automóvil también fue atacado.

"Intentaron lanzarnos piedras, pero fallaron y le dieron al conductor detrás de nosotros, quien perdió el control de su auto y murió", dijo al Canal 10 TV.

También el lunes, otro israelí que circulaba en una motocicleta fue lesionado en un ataque con piedras que efectuaron palestinos en las afueras de la Ciudad Vieja de Jerusalén, señaló la policía.

Las violencia de palestinos contra civiles y soldados israelíes se ha incrementado en el último año, en tanto que algunos de los ataques han dejado muertos y heridos.

En Washington, el portavoz del Departamento de Estado, John Kirby, dijo que Estados Unidos está "profundamente preocupado por los recientes hechos de violencia y el agravamiento de las tensiones" en torno al sitio sagrado en Jerusalén y exhortó a todas las partes a "que ejerzan la moderación, se abstengan de efectuar actos y discursos provocadores, y preserven inalterable el statu quo histórico" en el lugar.

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Contribuyeron a este despacho los periodistas de Associated Press Karin Laub en Amán, Jordania; Edith M. Lederer en las Naciones Unidas y Bradley Klapper en Washington.