Fuerzas egipcias que andaban en busca de terroristas en una remota zona del desierto dispararon por error contra turistas mexicanos, matando a 12 personas y propinándole otro duro golpe a los esfuerzos del gobierno por proyectar una imagen de estabilidad mientras combate a una insurgencia cada vez más poderosa, informaron el lunes las autoridades.

Autoridades egipcias indicaron que el grupo turístico no tenía permiso para estar en el área, pero no han dado una versión completa del incidente ocurrido el domingo donde otras 10 personas resultaron heridas. El presidente mexicano Enrique Peña Nieto condenó el hecho en su cuenta de Twitter. Afirmó que su gobierno "condena estos hechos en contra de nuestros ciudadanos" y pidió "al gobierno de Egipto una exhaustiva investigación de lo ocurrido".

La canciller mexicana Claudia Ruiz Massieu y sobrevivientes han dicho a las autoridades que les dispararon desde helicópteros y otras aeronaves.

El embajador de México en Egipto, Jorge Álvarez Fuentes, dijo el lunes a medios locales que se identificó a dos mexicanos fallecidos como Luis Barajas Fernández y María de Lourdes Fernández Rubio. Un tercer ciudadano mexicano, Rafael Bejarano, también murió, según confirmó su hermana, a quien le informaron del deceso sus compañeros de viaje.

Fueron seis mexicanos los que resultaron heridos durante el ataque, por lo que habría al menos cinco personas de las cuales no se ha liberado información, ya que los reportes varían sobre si el grupo estaba integrado por 14 ó 15 turistas.

El incidente, entre los más letales que involucran a viajeros en Egipto, llega en momentos en que el país intenta reanimar su vital sector turístico, una importante fuente de ingresos que se ha visto duramente castigada por años de caos tras el levantamiento en 2011 que derrocó al presidente Hosni Mubarak.

Egipto ha estado combatiendo una insurgencia islámica en el norte del país, en la península del Sinaí. En meses recientes, un grupo vinculado a la organización extremista Estado Islámico ha efectuado ataques en territorio egipcio, incluido un atentado con bomba en el consulado italiano en El Cairo, así como el secuestro y decapitación de un trabajador petrolero croata que laboraba en la capital.

Ruiz Massieu refirió que los heridos dijeron que fueron atacados con bombas "lanzadas desde un avión y helicópteros". La funcionaria también pidió una investigación y el apoyo de las autoridades egipcias para los mexicanos que están en El Cairo.

Mona el-Bakri, vocera del hospital Dar al-Fouad donde están internados los heridos, informó que dos de siete mexicanos que reciben tratamiento también tienen nacionalidad estadounidense. Un funcionario del Departamento de Estado señaló que una ciudadana estadounidense resultó herida. El funcionario, que habló bajo solicitud de anonimato, no proporcionó más detalles debido a que la víctima no ha autorizado a revelar su identidad.

El Ministerio del Interior egipcio informó en un comunicado que una fuerza conjunta de policías y militares estaba persiguiendo a "elementos terroristas" en el área y disparó contra cuatro vehículos que resultaron ser de turistas. El ministerio precisó que las víctimas son mexicanas y egipcias.

La agencia de viajes que organizaba la expedición "no tenía los permisos y no informó a las autoridades", dijo a The Associated Press Rasha Azazi, portavoz del ministerio egipcio de Turismo, y agregó que cualquier viaje a esa zona debe ser aprobado por las autoridades.

"No debían estar allí", añadió, sin dar más información sobre las circunstancias del tiroteo.

Durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México, el embajador de Egipto, Yasser Shaban, insinuó que las tropas egipcias pudieron confundirse debido a que los vehículos utilizados por los turistas "eran similares a los de los terroristas". Sin embargo, no repitió afirmaciones previas de que los turistas estaban en una zona restringida.

El embajador de México en Egipto señaló a la estación Radio Fórmula que los turistas "se detuvieron a descansar y comer antes de ir hacia uno de los oasis", cuando comenzó el ataque. Álvarez dijo que los seis mexicanos hospitalizados estaban en condición estable.

El portavoz militar, general de brigada Mohamed Samir, dijo que no está autorizado a hablar sobre el tema, mientras que funcionarios del Ministerio del Interior no han respondido a las numerosas solicitudes para que comenten al respecto.

Hamada Hashem, un guía del desierto que vive en una villa cercana y fue testigo del ataque, informó que al parecer estaba relacionado con el secuestro de un residente llamado Salé Qassim Said por parte de milicianos dos días antes.

Hashem relató que la policía y gente de la localidad, él mismo incluido, montaron una operación de rescate, pero que extremistas fuertemente armados los expulsaron. Entonces la policía pidió al ejército que se involucrara.

El domingo, el grupo egipcio afiliado al Estado Islámico circuló fotos donde supuestamente muestra enfrentamientos con fuerzas de seguridad y lo que al parecer era sangre de Said, a quien acusaron de ser un "espía" de los servicios de seguridad, de acuerdo con el Grupo de Inteligencia SITE, un grupo estadounidense que monitorea sitios de extremistas en internet.

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Los periodistas de The Associated Press Mark Stevenson en la Ciudad de México y Matthew Lee en Washington contribuyeron con este despacho.