El rey saudí Salman y el imán de la Gran Mezquita de la Meca visitaron el domingo a los heridos por el desplome hace dos días de una grúa de construcción sobre el templo.

El jeque Abdul Rahman Al Sudais, imán de la Gran Mezquita, visitó a algunos de los heridos en el hospital y les llevó ejemplares del Corán y botellas de agua del pozo sagrado de Zamzam. El rey Salman visitó también a los heridos el sábado, acompañado por su hijo, el príncipe Mohamed Bin Salman.

Al menos 107 personas murieron en el accidente y otras 238 resultaron heridas cuando la enorme grúa, parte del proceso de expansión de la mezquita, se desplomó en medio de una fuerte tormenta de viento y se estrelló sobre el techo del templo.

La Gran Mezquita y la Kaaba, una estructura en forma de cubo dentro de la misma, atraen a musulmanes de todas sectas y diversas partes del mundo todo el año, aunque el número de visitantes aumenta enormemente durante el peregrinaje anual del hajj. La mezquita es el lugar más sagrado del islam y los musulmanes en todo el mundo oran en dirección de la Kaaba, que está también en el corazón de los rituales del hajj.

Realizar ese peregrinaje en la vida es un deber para todos los musulmanes que pueden hacerlo. Este año se espera que comience alrededor del 22 de septiembre, pero Al Sudais les dijo a los heridos que, si Dios quiere, serán recompensados espiritualmente por su intención de realizarlo si no pueden hacerlo físicamente a causa de sus lesiones.

Casi 910.000 peregrinos han llegado ya al país para el ritual de este año, de acuerdo con cifras oficiales.