Unas 20.000 personas salieron a protestar contra el gobierno en Moldavia por octavo día consecutivo para exigir que se investigue la desaparición de unos 1.500 millones de dólares de tres bancos nacionales.

Hablando en rumano y ruso, los manifestantes en la capital Chisinau exigieron la renuncia del presidente, el procurador general, el gobernador del banco nacional y otros. También piden elecciones adelantadas y formar un nuevo partido político.

Las manifestaciones contra el gobierno comenzaron el 6 de septiembre, cuando cientos de miles marcharon en una explanada. Algunos cientos manifestantes siguen acampando en la plaza.

El dinero desapareció de los bancos estatales Savings Bank, Social Bank y Unibank antes de las elecciones parlamentarias de noviembre pasado. Los bancos quedaron bajo control de la administración del Banco Nacional en diciembre y las pérdidas fueron cubiertas por reservas estatales.