Un disturbio en una prisión de Oklahoma dejó cuatro reclusos muertos y cuatro heridos, meses después de otra pelea de grandes dimensiones donde varios presos resultaron lesionados.

Steve Owen, portavoz de la compañía privada que posee y opera la cárcel de Cimarron en Cushing, dijo que el disturbio del sábado duró unos 40 minutos y que se registró solamente en una zona de celdas. Ninguno de los empleados resultaron heridos en el incidente, que fue sofocado por los guardias alrededor de las 16.40 horas locales.

Owen, vocero de la empresa Corrections Corporation of America --con sede en Nashville, Tennessee-- dijo que se ordenó el cierre de todas las puertas de la prisión y que los reclusos fueron confinados a sus celdas. La cárcel --a unos 80 kilómetros (50 millas) al suroeste de Tulsa, Oklahoma-- aloja reclusos varones de mediana y máxima peligrosidad para el Departamento de Penitenciarías de Oklahoma.

La portavoz del departamento estatal de Penitenciarías, Terri Watkins, dijo que el incidente ocurrió en una sección de mediana seguridad en la prisión, que alberga cerca de 1.600 reclusos.

Watkins dijo el domingo que uno de los cinco internos heridos que fueron llevados a un hospital en Cushing después del disturbio murió durante la noche.

Precisó que los informes preliminares muestran que los tres primeros reclusos muertos fueron apuñalados fatalmente, pero que no supo por el momento la naturaleza de las lesiones de los demás presos, entre ellos el que murió durante la noche.

Tres de los internos heridos permanecían hospitalizados el domingo y el cuarto fue devuelto a la cárcel Cimarron.

Un portavoz de la compañía que opera la prisión no respondió por el momento a las solicitudes de declaraciones. Tampoco se han difundido los nombres de los muertos ni los heridos.

En junio, entre 200 y 300 presos participaron en una pelea en la cárcel. Once prisioneros fueron hospitalizados y también se ordenó el cierre temporal de todas sus puertas. El enfrentamiento se produjo entre reclusos de tres secciones independientes. Ningún trabajador penitenciario resultó herido.

Owen dijo que el incidente del sábado está bajo investigación.