El padre de tres niños asesinados a puñaladas y cuyos cadáveres fueron hallados en la parte posterior de una camioneta deportiva quedó detenido por su presunta implicación en las muertes.

Luis Fuentes, de 33 años, fue arrestado el viernes en la estación del Departamento de Policía de la comunidad de Newtown en Los Angeles en lugar de que se le fijara una fianza de tres millones de dólares, dijo el agente Mike López.

El propietario de una tienda de muebles encontró el miércoles en la mañana los cadáveres de los tres hijos de Fuentes, quien se encontraba en el asiento delantero y sangraba de heridas de cuchillo en el pecho. Un cuchillo fue encontrado en el asiento del pasajero.

La oficina forense del condado Los Angeles identificó a los niños como los hermanos Alexander, de ocho años; Juan, de nueve, y Luis, de 10, todos de apellido Fuentes.

Los investigadores afirmaron previamente que el padre de los menores era el único sospechoso en el caso y sería arrestado si sobrevivía a sus heridas.

Según el periódico Los Angeles Times (http://lat.ms/1OLr266 ), la esposa de Fuentes falleció en 2008 y él sufría depresión desde entonces a pesar de los esfuerzos de amigos y parientes para ayudarlo.

Armand Montiel, portavoz del Departamento de Servicios a Niños y Familias del condado Los Angeles, dijo que la agencia investiga cualquier detalle y todo contacto pasado que sus empleados hubieran tenido con la familia Fuentes.

"Intentamos determinar si proveímos los mejores servicios posibles al momento que tuvimos conocimiento de esa familia", declaró Montiel el sábado.

Vecinos y parientes se reunieron el viernes en la noche en la casa que habitó la familia hasta hace poco para orar por los tres niños. Varias personas recordaron que los chicos parecían felices y les gustaba jugar fútbol en un parque cercano.

Cuando Marisela Nuno escuchó de un vecino que la familia atravesaba apuros y vivía en la calle, ella dijo que su esposo habló con Fuentes y le ofreció un lugar para que se quedaran, pero declinó la propuesta. Fuentes afirmó que permanecían con parientes, dijo Nuno.

"(El) era un hombre muy orgulloso", declaró Nuno a The Times. "No quería pedir ayuda".