El clérigo chií más destacado de Irak pidió el sábado la liberación de 18 trabajadores turcos secuestrados la semana pasada en Bagdad, un día después de que un video difundido por un poco conocido grupo armado mostrara a los cautivos y amenazara a Ankara con emprender los "medios más violentos" si no se cumplen sus exigencias.

Los hombres, que trabajaban para la constructora turca Nurol Insaat, fueron capturados de una zona en obras en Sadr City, un área de Bagdad de mayoría chií. Un ciudadano iraquí fue secuestrado junto con los turcos.

En un comunicado subido a su sitio web, el gran ayatolá Ali al Sistani afirmó que secuestrar "a estos inocentes que no tienen nada que ver con los sucesos y tragedias en la región es poco ético, ilegítimo e ilegal".

"Pedimos la liberación de los cautivos y el fin de estas prácticas" que dañan al islam, añadió.

En el video de tres minutos se ve a los cautivos, colocados en tres filas delante de cinco hombres enmascarados. Detrás hay un muro azul con el nombre del grupo escrito: "Escuadrones de la Muerte". Junto al nombre se leen las palabras "Oh, Husein", una referencia a un nieto del profeta Mahoma, venerado por los chiíes.

Al final del video, el grupo exige que Turquía detenga el flujo de milicianos a Irak, levante un "asedio" a ciudades chiíes sirias y detenga el paso de petróleo desde la región curda en el norte de Irak a través de Turquía en desafío a Bagdad.

La capital iraquí se ha visto golpeada por la violencia desde hace una década. Casi a diario se producen incidentes con bombas camineras, atentados suicidas y asesinatos. Aunque los secuestros por rescates han continuado, un secuestro de esta escala ha sido casi inaudito en los últimos años.