Más vigente que nunca a sus 34 años, Roger Federer quedó a una victoria de conquistar un 18vo título en las grandes citas al despachar el viernes a Stan Wawrinka con una deslumbrante exhibición de tenis.

Se había anticipado un reñido duelo entre los suizos, pero Federer fue implacable al emplear 92 minutos para imponerse 6-4, 6-3, 6-1.

Sin haber cedido un solo set, Federer llega a la final con un nivel sublime.

Pero para conquistar su primer título de Grand Slam desde que se consagró en el torneo de Wimbledon de 2012, Federer deberá superar a Novak Djokovic, quien vapuleó en tres sets al campeón defensor Marin Cilic en la que fue la semifinal más desigual en la Era Abierta de los majors.

Djokovic cedió apenas tres games al finiquitar en 85 minutos un triunfo 6-0, 6-1, 6-2 sobre Cilic.

La final enfrentará a los dos mejores tenistas del momento, ambos hambrientos por repetir un título en Flushing Meadows.

-- Djokovic acude a su sexta final en el US Open, pero el serbio sólo pudo proclamarse campeón una vez, cuando venció a Rafael Nadal en 2011. Perdió las finales de 2007, 2010, 2012 y 2013.

--Federer pone la mira en su sexto título del US Open, pero no disputa una final en Nueva York desde 2009, cuando perdió en cinco sets ante el argentino Juan Martín Del Potro.

"Estoy contentísimo. Ha sido un gran torneo hasta ahora", declaró Federer en la entrevista a pie de cancha. "He intentado con todo alcanzar la final en los últimos seis años. Estuve cerca unas cuantas veces".

Federer y Djokovic se citan a cada rato: será la quinta vez este año, todas en finales. Djokovic ganó tres veces, incluyendo la final de Wimbledon hace dos meses. Pero Federer se impuso en el último enfrentamiento, en el Masters de Cincinnati, empleando su nueva táctica de subir a la red cuando su rival tiene su segundo saque, y domina 21-20 en el historial.

"Siempre hay algo enorme de por medio cuando nos enfrentamos", dijo Federer, quien superó a Djokovic en la final del US Open de 2007, pero que luego perdió ante el serbio en las semifinals de 2010 y 2011, ambas en cinco sets.

Lo más sobresaliente es que Federer accede a la final como el más veterano del torneo masculino desde que Andre Agassi lo hiciera en 2005 a sus 35 años. ¿Quién fue el verdugo de Agassi en ese partido? Ni más ni menos que Federer, el oriundo de Basilea.

Federer ha ganado los 18 sets que ha disputado en las últimas dos semanas, cediendo apenas dos veces su saque.

"Estoy jugando muy bien, quizás con mi mejor nivel, no estoy del todo seguro. Sacando muy bien. Un tenis agresivo... y parece que funciona. Ojalá que salgan las cosas una vez más", declaró.

Las estadísticas de su partido contra Wawrinka avalan lo que dice, ya que levantó las cuatro bolas de quiebre que encaró y redondeó una asombrosa efectividad de 80% en los puntos con su primer saque.

Mientras Wawrinka pecaba de displicente con 34 errores no forzados, Federer apenas registró 17.

Djokovic, por su parte, se convirtió en el tercer hombre que alcanza las finales de las cuatro grandes citas en un mismo año desde que la Era Abierta comenzó en 1968.

Con una temporada de vaivenes tras su sorpresiva consagración el año pasado en Flushing Meadows, Cilic no desentonó al regresar al sitio donde conquistó su primer grande.

Pero el croata se topó con Djokovic, un adversario contra quien ha perdido todos sus 14 partidos.

"Salí a jugar bien enfocado, buena intensidad y obviamente ejecutó mi estrategia", dijo Djokovic en la entrevista a pie de cancha.

Djokovic reveló en la entrevista que Cilic jugó disminuido por una dolencia en el tobillo.

"Hay que reconocerle que tuvo la gallardía de salir a jugar cuando no estaba en plenitud", señaló el serbio.

Aunque Djokovic apenas logró 16 tiros ganadores, los desaciertos de Cilic marcaron la diferencia. El noveno cabeza de serie cometió 37 errores no forzados contra los 13 de su oponente.

Cilic apenas pudo tener una efectividad de 45% por su primer saque y perdió el 78% de los puntos con el segundo saque.

Y por primera vez en su carrera, Djokovic alcanzó el partido por el título de los cuatro grandes en un mismo año. Se consagró en el Abierto de Australia y Wimbledon, pero sucumbió ante Wawrinka en el Abierto de Francia.