Autoridades federales revisan sitios donde podría terminar de cumplir su sentencia bajo prisión domiciliaria Ernesto Fonseca Carillo, un capo de 85 años sentenciado por el asesinato de un agente antidrogas estadounidense en 1985.

Fonseca es uno de los capos acusados por el asesinato en 1985 del agente de la DEA, Enrique "Kiki" Camarena.

Dos funcionarios federales, no autorizados a ser identificados, dijeron a The Associated Press que un tribunal concedió en enero un amparo a Fonseca para que el resto de su condena la pase en confinamiento, una forma de prisión domiciliaria a la que pueden acceder los presos por edad y cuando además tienen una sentencia.

Las autoridades revisan las propuestas de la defensa de Fonseca, conocido como "Don Neto" y uno de los fundadores del narcotráfico mexicano moderno, para determinar si cumplen las condiciones. En caso de que consideren que uno de los lugares es adecuado, deberán notificar a un juez que a su vez analizará la información para dar el veredicto final.

El gobierno de Estados Unidos se enfureció hace dos años cuando otro histórico capo sentenciado también por el homicidio del agente, Rafael Caro Quintero, cuando tras el fallo de un tribunal lo dejó salir de prisión. Las autoridades han pedido su arresto de nuevo, pero el hombre no ha sido visto desde entonces.