Caterine Ibargüen estaba tercera en la clasificación cuando le tocó su último intento en el salto triple, y la colombiana demostró su casta al erigirse victoriosa el viernes en la justa de la Liga Diamante de Bruselas.

Ibargüen saltó 14,60 metros para desplazar a la israelí Hanna Knyazheva-Minenko y a la rusa Yekaterina Koneva, para estirar a 30 su racha de victorias en la prueba.

La bicampeona mundial de triple salto no pierde desde que terminó segunda en los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Ya había asegurado de antemano su tercero título seguido de la Liga Diamante, pero debió recibir su trofeo tras una definición con más suspenso de lo anticipado.

"Ha sido una prueba muy dura", señaló la saltadora de 31 años. "En el último salto fue cosa de arriesgarlo todo. Me pude tranquilizar para saltar como me han enseñado".

Ahora toda la atención se enfocará al próximo agosto, con los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. "Voy a tomar un descanso y luego a seguir con los Juegos Olímpicos... Quiero más".

También el viernes, la campeona mundial Dafne Schippers venció a la campeona olímpica Allyson Felix en los 200 metros.

La estadounidense Felix entró a la recta final con una leve ventaja, pero la holandesa logró adelantarse y pudo sacar una ventaja que le permitió levantar un brazo al cruzar la meta con tiempo de 22.12 segundos, una décima por encima de Felix. Tercera quedó la jamaiquina Elaine Thompson.