Hilda Guzmán está emocionadísima. Le acaban de avisar que será unas de las pocas inmigrantes sin autorización que verán al papa Francisco cuando se dirija al Congreso de Estados Unidos y no puede con tanta emoción.

"Ya no es una ilusión, es una realidad", dijo el viernes la salvadoreña con una sonrisa de oreja a oreja.

Guzmán es una de tres inmigrantes hispanas sin autorización del área de Los Ángeles que verán a Francisco el 24 de septiembre.

"Esto es un privilegio muy grande. Estoy muy emocionada. Siento muchas emociones y siento que se van a dar las cosas que estamos pidiendo", manifestó la otra inmigrante que verá al papa, María Hernández Ortiz.

Francisco iniciará su visita a Estados Unidos el 22 de septiembre, cuando llegue procedente de Cuba. Al día siguiente se reunirá con el presidente Barack Obama y ofrecerá una misa para canonizar al misionero español Junípero Serra, fundador de ocho de 21 misiones católicas en California.

Dos días después pronunciará un discurso ante una sesión conjunta del Congreso en Washington y el 25 se dirigirá a la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, y oficiará una misa en el Madison Square Garden.

Las inmigrantes serán parte de una delegación de ocho latinas y filipinas que viajarán representando a la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes en Los Ángeles. Participarán en una caminata de 100 millas (161 kilómetros) que realizará un centenar de mujeres para crear conciencia sobre las condiciones de madres e hijos en centros de detención para inmigrantes.

"Esto es un acto de fe, de compromiso, de justicia, de sacrificio", dijo Hernández Ortiz sobre la caminata que comenzará el 15 de septiembre afuera del Centro de Detención York, en Pensilvania. "Quiero levantar mi voz por todas las mujeres. Quiero que las leyes sean iguales para las mujeres", sostuvo.

Durante la caminata se pronunciarán en contra de las deportaciones que separan familias, pedirán una reforma migratoria y abogarán por la orden ejecutiva que suspende deportaciones y ofrece permisos de trabajo a ciertos jóvenes inmigrantes sin autorización.

Tanto Guzmán como Hernández Ortiz, de México, viven en el país sin autorización, son católicas y no ven a sus hijos desde hace años porque viven en sus países de origen.

"Mi primer nieto nació y no puedo ir a El Salvador a conocerlo", se lamentó Guzmán.

La caminata pasará por Silver Spring, Maryland, y terminará el 22 con una vigilia afuera de la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en la capital del país. Es organizada por organizaciones pro inmigrantes agrupadas bajo las campañas We Belong Together y #Not1More.

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E.J. Támara está en Twitter como https://www.twitter.com/EJTamara