Las lluvias dejaron más de 2.000 personas afectadas, deslizamientos de tierra, vehículos y calles inundadas en Panamá aunque no se registraron víctimas fatales, de acuerdo con un informe difundido el viernes por la defensa civil.

Las autoridades mantienen un alerta verde, es decir, el primer nivel de emergencia para las próximas 24 horas.

En un informe divulgado por la Secretaria de Comunicación del Estado, el Sistema Nacional de Protección Civil actualizó la cifra de afectados por el aguacero e incrementó a 503 las viviendas que sufrieron rajaduras de paredes, daños en los pisos y techos debido a las inundaciones. Unas 49 casas quedaron destruidas totalmente, lo cual dejó a 2.266 personas afectadas, entre ellas 245 damnificadas que fueron trasladadas a los albergues temporales y hoteles locales.

El aguacero afectó principalmente a comunidades de San Miguelito en la periferia norte y Juan Díaz, al este de la capital.

En el informe también se reportó la caída de una decena de árboles sobre viviendas y calles, así como otras 40 viviendas dañadas por deslaves de tierra y 250 automóviles inundados.

La fuerza de tarea conjunta, integrada por instituciones como el Sistema Nacional de Protección Civil y los bomberos, instaló dos centros de operaciones en la periferia este y norte para coordinar la ayuda a los afectados.

El Despacho de la Primera Dama entregó frazadas, colchones y bolsas con enseres a las personas afectadas.