La Orquesta Jazz at Lincoln Center de Wynton Marsalis inaugura su nueva temporada lejos de casa, pero para el bajista neoyorquino de origen puertorriqueño Carlos Henríquez será un regreso al hogar.

El concierto del sábado por la noche en Centro Lehman para las Artes Escénicas en el Bronx será el primero de la orquesta fuera de su propio espacio desde que el Rose Hall abrió en el 2004 en el Time Warner Center en Manhattan. Su principal sala de conciertos está cerrada hasta diciembre por una remodelación.

"Me encanta estar en la comunidad porque una de las primeras metas que teníamos cuando empezamos con Jazz at Lincoln Center siempre fue salir a los otros condados", dijo Marsalis en una entrevista telefónica en la que también participó Henríquez.

En el concierto, titulado "Carlos Henriquez: Back in the Bronx" ("Carlos Henríquez: De vuelta en el Bronx"), el bajista de 36 años estrenará arreglos para big band de composiciones que combinan jazz con tradiciones musicales afrolatinas incluidas en su álbum, "The Bronx Pyramid".

El tema principal, que cuenta con el percusionista cubano Pedrito Martínez en los tambores Batá, refleja la forma de pirámide del barrio en el sur del Bronx donde creció.

"Todavía tengo familia ahí", dijo Henríquez. "Es un honor regresar para tocar en el Lehman con los tipos que me nutrieron, en especial Wynton, quien me acogió desde temprana edad y ... me ayudó a entender cómo combinar ambos estilos".

El cantante de salsa Frankie Vázquez acompañará a la banda para interpretar temas como "El cantante", el clásico del salsero puertorriqueño Héctor Lavoe.

El CD de Henríquez con su pequeño combo sale al mercado el 18 de septiembre, día del natalicio de su madre Nilda, una bailarina que murió de cáncer hace ocho años. Incluye la balada "Nilda", "la razón por la que soy un músico", dijo de su progenitora.

El cantante Rubén Blades tiene una participación especial en "Descarga entre amigos", un tema de Henríquez creado durante una sesión de improvisación en la que el panameño canta.

"A mi mamá le encantaba oír jazz y música hispana, afrocubana", dijo Henríquez. "Es lo que crecí escuchando, y se me hace natural unirlas".

De adolescente, Henríquez tocó con íconos de la música latina como Tito Puente y Eddie Palmieri. Llamó la atención de Marsalis como un miembro de la banda de la Escuela Secundaria LaGuardia, la escuela de artes escénicas de "Fame", que ganó la primera competencia de bandas escolares de Jazz at Lincoln Center Essentially Ellington en 1996.

Marsalis aconsejó al joven y lo invitó a unirse a la orquesta en 1998 tras haberse graduado de la secundaria. Henríquez se ha convertido en el experto de la orquesta en lo que a música latina se refiere; fungió como director musical para su innovadora gira por Cuba en el 2010.

"No podría estar más orgulloso de lo que Carlos ha logrado", dijo Marsalis. "Conoce formas de música que yo no conozco, y muchas veces recurro a él para educarme. Con la música afrolatina es importante tener tantos defensores como sea posible".

___

En Internet:

www.jazz.org