Un automóvil con explosivos estalló en las proximidades del Ministerio de Hacienda de El Salvador sin que se reportaran daños materiales ni víctimas pero sí alarma en la población.

El Fiscal General de la República, Luis Martínez responsabilizó a los "pandilleros terroristas" y afirmó que han descubierto al responsable de ordenar los recientes atentados con explosivos, pero no lo identificó y se limitó a decir que está presó en el penal de San Francisco Gotera, en el departamento de Morazán, a unos 168 kilómetros al nordeste de la capital.

"Nosotros teníamos conocimiento de estas malas intenciones terroristas, hemos incautado varios explosivos y tenemos una investigación abierta y vamos a trasladar a Zacatraz (cárcel de máxima seguridad) al cabecilla responsable que se encuentra en el penal de Gotera", afirmó en entrevista con la televisión local.

"Sabemos quién es, (y) este día esperamos trasladarlo a Zacatraz y hacer las acciones legales (acusarlo) ya por terrorismo. Ya tenemos toda la estructura, tenemos los sujetos que elaboraron los explosivos, quienes los han suministrados y estamos en persecución de otros pandilleros que están involucrados en este tipo de actividades", agregó.

EL Fiscal informó que han incautado explosivos C-4, TNT y otro que identificó como Flex.

Según un informe de la Policía Nacional Civil, tres hombres no identificados abandonaron el vehículo cerca del edificio del ministerio en la Colonia Buenos Aires, al noreste de la capital, y unos minutos antes de la media noche del jueves estalló

El automóvil había sido reportado como robado y según el jefe de la región metropolitana de la policía, comisionado Mauricio Arriaza Chicas, se "usaron materiales inflamables, pirotécnicos".

"Se está averiguando, de parte de la Fiscalía y los investigadores de las unidades correspondientes, cómo fue la iniciación de este hecho", agregó a periodistas.

Un vigilante privado que trabaja en la zona y que se identificó como Pedro Martínez dijo que "se escuchó como un trueno, como cuando explota un transformador" eléctrico.

La explosión se produjo en un horario en el que casi nadie pasa por el lugar, lo que favoreció que no se reportaran víctimas.

El director de la Policía Nacional Civil, Mauricio Ramírez Landaverde, dijo que esta acción terrorista demuestra que "hay certeza de que grupos criminales tienen explosivos".

La explosión no destruyó por completo el automóvil pero causó daños considerables en el maletero y arrancó parte de las cuatro puertas pero no dañó el motor. El automóvil quedó retorcido desde los asientos delanteros hasta el maletero, pero tenía intactos los faroles delanteros y el capó ni siquiera se levantó. Al parecer la carga explosiva fue colocada en el maletero.

Por su parte, el ex Fiscal General de la República, el abogado Félix Garrid Safie, dijo a periodistas que todo indica que se trata de una "represalia tanto por la resolución de la Sala (de lo Constitucional), como de la política de represión que está siguiendo el Ejecutivo".

"Ahora nadie puede dudad ni discutir que sean actos terroristas los que estamos enfrentando", afirmó.

Recientemente la Sala de lo Constitucional falló que las pandillas y quienes las apoyen y financien son terroristas y los tribunales de justicia podrán imponer a los pandilleros penas severas de hasta 60 años de cárcel.

El 28 de agosto técnicos de la policía desactivaron un coche bomba en las proximidades del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública. El ministro de la Defensa Nacional, general David Munguía Payés, informó entonces que se trataba de un explosivo plástico que identificó como C-4.

Las autoridades dijeron que en la investigación están siendo apoyados por el departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos de los Estados Unidos (ATF por sus siglas en inglés).