La alcaldesa de Baltimore dijo el viernes que no buscará la reelección el año próximo, un anuncio hecho casi cinco meses después de disturbios desatados en la ciudad por la muerte de muerte del joven negro Freddie Gray cuando estaba bajo custodia policial.

La alcaldesa Stephanie Rawlings-Blake anunció en una conferencia de prensa, convocada apenas 90 minutos antes, que ella no buscará la alcaldía de nuevo. La noticia llega pocos días después que las autoridades dijeron que la ciudad le pagaría a la familia de Freddie Gray 6,4 millones de dólares para resolver demandas civiles sobre su lesión en la columna.

La alcaldesa dijo que aunque cree que podría haber ganado la reelección --apuntando a su trabajo con el presupuesto de la ciudad y el sistema de pensiones_, no presentarse es la mejor opción. "Fue una decisión muy difícil, pero yo sabía que necesitaba pasar tiempo concentrada en el futuro de la ciudad, no en el mío", dijo.

La demócrata asumió el cargo en 2010 cuando su predecesora, Sheila Dixon, renunció tras ser convicta de malversación y otras violaciones. Rawlings-Blake ganó la primaria demócrata en 2011 con 52% de los votos.

Rawlings-Blake, hija de un popular delegado estatal, trabajó como defensora pública y fue la persona más joven electa al Concejo Municipal a la edad de 25 años en 1995. Fue elegida como presidenta del Concejo en 2007.

Algunos cuestionaron inicialmente si estaba preparada para gobernar la ciudad, pero fue elogiada por su manejo de la respuesta a tormentas y problemas presupuestarios. Esos elogios se volvieron críticas cuando muchos fustigaron su reacción a los disturbios tras la muerte de Gray.

En julio, ella despidió al comisionado de la policía Anthony Batts y nombró interinamente a uno de sus adjuntos.

Varias personas, incluso Dixon, han anunciado planes de buscar la nominación demócrata en las primarias del 26 de abril.