La Asamblea General de la ONU aprobó de manera abrumadora una propuesta hecha el jueves que les permite a la Santa Sede y a los palestinos izar banderas en su sede en Nueva York, un paso simbólico buscado por éstos en la búsqueda de ser reconocidos como un estado independiente.

Israel objetó firmemente la propuesta y se unió a otros siete países, incluido Estados Unidos, que votaron en contra; 119 naciones sufragaron a favor y 45 se abstuvieron.

La resolución permite que estados observadores no miembros icen sus banderas junto a las de los 193 países miembros de Naciones Unidas. Los palestinos y el Vaticano son los únicos dos observadores, pero la Santa Sede se retiró del esfuerzo, e indicó que no izará su bandera hasta que el papa Francisco visite la ONU más adelante este mes.

Ante el estancamiento de las negociaciones de paz entre Israel y los palestinos, y pocas probabilidades de que surja una solución de dos estados, los palestinos han conseguido pequeños logros para ser reconocidos como un estado en las Naciones Unidas: a fines de 2012 obtuvieron una aprobación de la Asamblea General con el fin de elevar su estatus de observador a estado observador no miembro, en una votación con 138 a favor y nueve en contra. Eso les ha permitido integrarse a agencias de la ONU, incluida su organización cultural, la UNESCO, y muchos tratados internacionales, entre ellos el Estatuto de Roma, que estableció la Corte Penal Internacional.

Riyad Mansour, el embajador palestino ante la ONU, elogió la "votación histórica", a la que definió como "otro paso para lograr la promesa de independencia que se le hizo al pueblo palestino hace casi siete décadas".

La semana pasada dijo que a los palestinos les gustaría que el presidente Mahmud Abás izara la bandera luego de hablar ante la reunión anual de líderes de la Asamblea General, el 30 de septiembre.

"Por supuesto que sabemos que izar nuestra bandera no pondrá fin a la ocupación (de Israel) ni resolverá el conflicto inmediatamente", dijo Mansour. "Pero izar la bandera enviará una señal a nuestra gente en todos lados... que su libertad es inevitable, y que la comunidad internacional los respalda en su búsqueda de justicia".

El embajador de Israel ante la ONU, Ron Prosor, dijo que el objetivo de la resolución era "una oportunidad para fotógrafos" y que no mejorará las posibilidades de paz, pero en su último discurso ante Naciones Unidas indicó que espera la llegada de ese día.

"La historia nos ha demostrado que las negociaciones pueden ser fructíferas, que la paz es posible, y que podemos crear una nueva realidad para la gente de la región", subrayó. "Espero ver la imagen de un primer ministro israelí y un líder palestino lado a lado, izando las banderas de nuestros dos pueblos, viviendo juntos en paz. Esa sería una fotografía que realmente valdría la pena que fuera tomada".