Los ciudadanos de Singapur comenzaron a votar el viernes en unas elecciones generales cuyos resultados carecen de sorpresas: el gobernante Partido de Acción Popular extenderá su régimen de 50 años por cinco más.

Pero lo que será observado muy de cerca es el porcentaje de sufragios que reúna, lo que determinará la medida de su popularidad en momentos en que esta ciudad-estado pasa por una difícil situación económica.

En medio de una ola de insatisfacción del público por el creciente costo de la vida, un aumento en la desigualdad en el ingreso, las restricciones a la libre expresión y un influjo de inmigrantes, la oposición espera incrementar su fortaleza en el Parlamento de los exiguos siete escaños que tiene actualmente, todos del Partido de los Trabajadores.

Pero el PAP también espera aprovechar la oleada de simpatía tras la muerte del fundador del Singapur moderno, Lee Kuan Yew, en marzo. Lee se convirtió en el primer ministro inicial del país al alcanzarse la independencia en 1965, y permaneció en el puesto hasta 1990.