Europa y Cuba cerraron el jueves una nueva ronda de negociaciones para un acuerdo y aunque persisten las diferencias de conceptos en materias como derechos humanos, se busca terrenos de cooperación, dijo un funcionario del bloque.

"No estamos intentando convencer a otros que hay un modelo a aplicar", dijo a periodistas Christian Leffler, director para las Américas del Servicio Europeo de Acción Exterior, quien encabeza la delegación que viajó a la isla para las conversaciones, iniciadas la víspera.

Las partes iniciaron la búsqueda de un acuerdo de diálogo político, comercio y cooperación hace un año y medio y esperan relanzar sus relaciones en esta materia rotas en la pasada década.

Estas es la quinta ronda y funcionarios de ambas partes indicaron que las próximas serán en Bruselas en noviembre.

Según Leffler, el espíritu de las conversaciones con Cuba es de respeto "por las diferencias", aunque reconoció que hay "conceptos" diferentes en cuestiones como derechos humanos y ciudadanos.

Las tensiones de ambos países comenzaron cuando el bloque compuesto por 28 países aprobó la llamada Posición Común que condiciona la cooperación del bloque a reformas políticas en la isla como pluripartidismo y otras de libre comercio.

El desencuentro se profundizó en 2003, tras la detención de disidentes -posteriormente liberados_la Unión Europea impuso sanciones a la isla.

Cuba consideró una medida injerencista, politizada y de doble rasero, tanto la Posición Común como las posteriores sanciones diplomáticas pues el viejo continente tiene serios problemas también en estos temas.

La Unión Europea decidió reiniciar el diálogo, pero la Posición Común sigue vigente.

Leffler indicó que dos de los tres pilares del acuerdo que se busca, los de comercio y cooperación, tienen sustanciales avances pero recién se comenzó con el de diálogo político, por lo que no quiso dar un plazo para el convenio.