Más de 1.000 años antes de que existiera Starbucks, la cafeína se movía en los mercados internacionales, en los que civilizaciones antiguas comerciaban con bebidas de chocolate a base de cacao y acebo entre lo que ahora es México, el suroeste y el sur de Estados Unidos, de acuerdo con un nuevo estudio.

Dirigido por la profesora de antropología de la Universidad de Nuevo México, Patricia Crown, el nuevo estudio encontró que el comercio duró aproximadamente 700 años, probablemente motivado por la adicción prehispánica a la cafeína.

Estudios previos encontraron rastros de bebidas de chocolate a base de cacao en partes del suroeste, pero este nuevo estudio confirma su popularidad y agrega la bebida de acebo de la cual se desconocía su consumo en el suroeste, dijo Crown.

El acebo, que se utilizaba para hacer té con cafeína, se cosechaba en lo que ahora es el sur de Estados Unidos.

Los investigadores encontraron cafeína en vidrio de frascos, tazones y jarras halladas en sitios arqueológicos a lo largo de lo que ahora es Nuevo México, Arizona y Colorado, en donde no se cosechan el acebo ni el cacao.

"El hecho de que encontráramos rastros de cafeína de hace 1.000 años es emocionante", dijo Crown. "Conforme avanza la nueva tecnología, podemos descubrir cosas sobre el pasado como ésta utilizando objetos que ya tenemos en museos".

Crown dijo que es probable que la cafeína se utilizara en rituales y eventos políticos. Los científicos creen que las bebidas eran consumidas por la clase noble o la élite ya que la planta para tales bebidas tenía que pasar por una intrincada ruta comercial.

"Para la gente que tenía una dieta que consistía en maíz, frijol y calabacín, la bebida ofrecía un estímulo", dijo Crown.

Dave DeWitt, autor de "The Food Lover's Handbook to the Southwest", dijo encontrarse sorprendido al enterarse que el acebo resultó tan popular en el suroeste. Considera que pudo haberse consumido por la cafeína.

Sin embargo, el chocolate probablemente era popular por otros motivos.

"No creo que tuviera que ver con la cafeína, ya que el cacao tiene muy poca", dijo DeWitt. "Tenía que ver con los rituales que se remontan a los aztecas y mayas", agregó.

No queda claro si la gente en el suroeste viajaba a México o si las plantas se obtenían a través de rutas comerciales que pasaban de pueblo en pueblo.

El estudio se publicó en Proceedings of the National Academy of Sciences.

___

Russell Contreras está en Twitter como http://twitter.com/russcontreras.