Cinco familias de refugiados sirios que protestaban desde el lunes frente a la presidencia del Uruguay reclamando salir del país aceptaron el jueves a la noche volver a sus casas e iniciar una negociación con las autoridades, dijo a The Associated Press el secretario de Derechos Humanos, Javier Miranda.

"Celebramos una extensa reunión con representantes de las cinco familias. Ellos mostraron una gran amplitud y voluntad de diálogo que quiero destacar. A partir de mañana iniciaremos una negociación familia por familia, ya que las situaciones no son iguales para cada una de ellas", indicó Miranda.

El fin de la protesta ocurrió horas después de que el presidente Tabaré Vázquez anunciara que ayudará a los refugiados, que llegaron a Uruguay en 2014, a encontrar un nuevo país donde instalarse si así lo desean.

"Uruguay va a ayudar en todo lo que pueda a los sirios. Ahora han planteado que quieren irse del país, en principio al Líbano. El gobierno uruguayo estableció contacto para ver si el Líbano los recibía, porque Uruguay no puede decidir, no puede imponer que vayan a tal o cual país. Se consultó a este país y dijo que no aceptaban la vuelta de estos ciudadanos sirios", detalló el mandatario. "El planteo que les hacemos es que elijan libremente el país a donde quieren ir y el gobierno va a ayudar a dialogar con las autoridades de ese país para ver si los reciben".

El presidente remarcó que los refugiados tienen toda la libertad para abandonar Uruguay, "el problema es si otro país los recibe o no, si les da la visa de entrada o no".

Vázquez negó que los sirios hayan llegado engañados respecto de cómo sería su vida en el país.

"Uruguay planteó las condiciones muy claramente".

Un grupo de 42 refugiados sirios llegó a Uruguay en octubre de 2014 en un plan de ayuda impulsado por el entonces presidente José Mujica (2010-2015). Algunos familiares se sumaron luego. Tras vivir un año en el país, los sirios se quejan de que Uruguay es un país caro y falto de oportunidades, y sostienen que no podrán mantenerse cuando termine un plan de asistencia estatal que les otorga vivienda y dinero por un año más.

Una de las cinco familias, los Aldees, intentaron abandonar Uruguay con pasajes comprados con dinero propio. Pero el documento que se les proporcionó, un "título de identidad y viaje", no fue aceptado por las autoridades de Turquía. Tras pasar 20 días retenidos en el aeropuerto de Estambul, los Aldees debieron regresar.

Mientras duró la protesta, algunos vecinos se acercaron a apoyar a los refugiados y les llevaron abrigo y comida, mientras que otros les reprocharon su falta de gratitud hacia Uruguay.

Un segundo grupo de 72 sirios debía llegar en febrero, lo que no ocurrió hasta ahora. El canciller Rodolfo Nin Novoa sostuvo que la segunda tanda llegará en noviembre o diciembre.

Desde que estalló la guerra civil en 2011, más de 4.000.000 de sirios han abandonado el país, según cifras de Naciones Unidas.