Estados Unidos hace planes para aceptar 10.000 refugiados sirios en el próximo año fiscal, un incremento significativo respecto a los 1.500 migrantes que han sido autorizados a reubicarse en Estados Unidos desde que estalló la guerra civil en la nación de Medio Oriente hace más de cuatro años, informó el jueves la Casa Blanca.

La oficina presidencial ha estado bajo fuerte presión para que haga algo más que sólo proporcionar dinero para ayudar a enfrentar la crisis humanitaria en Europa. Decenas de miles de personas de naciones en guerra en Medio Oriente y África están arriesgando sus vidas y muriendo en gran cantidad durante intentos desesperados por buscar un sitio seguro en el continente.

Los refugiados de Siria, sin embargo, serían personas que ya están en el conducto adecuado y en espera de que se les permita el ingreso a Estados Unidos, no los miles que atraviesan el este de Europa y llegan a Grecia. Se desconoce de momento cómo la admisión de un mayor número de refugiados sirios que se encuentran en proceso de trámite ayudaría a aliviar la crisis que enfrentan las naciones europeas.

Josh Earnest, vocero de la Casa Blanca, dijo que los aproximadamente 4.000 millones de dólares que ha proporcionado el gobierno a agencias de asistencia y de otro tipo es la manera más efectiva en que Estados Unidos puede ayudar a soportar la carga de la crisis, pero agregó que el presidente Barack Obama ha decidido que admitir más refugiados sirios en el año fiscal que inicia el 1 de octubre también ayudaría a reforzar la respuesta de Estados Unidos.

Alrededor de 17.000 sirios han sido adscritos en los últimos años a Estados Unidos para su reubicación por parte de la agencia de Naciones Unidas para atención de refugiados. Aproximadamente 1.500 están en Estados Unidos, con otros 300 agendados para ser admitidos en este mes. Eso deja a cerca de 15.000 sirios esperando a que concluya el proceso de autorización, según el Departamento de Estado.

A Obama le gustaría admitir a 10.000 de ellos, según el anuncio de Earnest.

El portavoz señaló a inicios de esta semana que el gobierno ha estado analizando "una serie de enfoques" para apoyar a aliados estadounidenses con 340.000 personas que acaban de llegar provenientes de Medio Oriente, África y Asia. Muchos están huyendo de partes de Irak que están bajo el control del grupo Estado Islámico.