El banco central de Inglaterra mantuvo sin cambios su tasa de interés en su nivel mínimo histórico de 0,5%.

No obstante, uno de los nueve integrantes de la comisión encargada de definir las tasas votó a favor de incrementarla en un cuarto de punto. Ese integrante fue la única persona que el mes pasado se pronunció a favor de subir la tasa.

Muchos economistas creen que la mayoría del Comité de Política Monetaria respaldará un incremento de la tasa de interés dentro de pocos meses ya que la economía británica registra crecimiento económico robusto y el desempleo ha bajado.

Sin embargo, posibilidad de que las tasas aumenten este año ha disminuido en las semanas anteriores debido a la inestabilidad de los mercados financieros y la baja inflación.

La principal tasa de interés no ha cambiado desde marzo de 2009.