El papa Francisco es moderno y jovial, pero aun así está muy lejos de ser la típica estrella de las redes sociales. El pontífice de 78 años ni siquiera tiene un teléfono celular. Pero adondequiera que va el papa, millones de tuits, mensajes, fotos y videos le siguen.

Dos semanas después de provocar la locura en internet con una visita a una óptica del centro de Roma, Francisco se embarca en su primer viaje al mayor escaparate del mundo: Estados Unidos.

Se espera que la actividad en medios sociales relacionada con su visita al país entre el 22 y el 27 de septiembre rivalice con la que genera el Super Bowl. Proveedores de internet están tomando la final de la NFL como guía para aumentar capacidad en Washington, Nueva y Filadelfia, las ciudades que visitará el pontífice.

Esas compañías están transportando torres celulares portátiles y añadiendo antenas permanentes sobre lámparas callejeras en el bulevar Benjamin Franklin Parkway, donde la última misa de Francisco en suelo estadounidense podría congregar a más de un millón de personas. Comcast, el gigante de cable, ofrecerá wi-fi gratis para aliviar presiones sobre el sistema.

Antes de eso, el papa se reunirá con el presidente Barack Obama y hablará ante el Congreso. Hablará además en la Asamblea General de la ONU y visitará el Memorial del 11 de septiembre en Nueva York.

Obispos están recibiendo cursos rápidos sobre Twitter y cómo transmitir videos en vivo (streaming), mientras los organizadores están promoviendo los hashtags papales: #PopeInUS y, para hispanohablantes, #PapaEnUSA.

Para las personas que asistan a los eventos papales en Estados Unidos, las redes sociales pueden tomar el papel de un álbum de recortes, con fotos personales y fragmentos de video preservando su lugar en medio de la historia.

Y, si los recientes viajes del papa son un indicio, millones más estarán observando desde lejos, buscando reportes en vivo de periodistas y expertos del Vaticano junto con giros inesperados, como cuando Francisco se metió en un Burger King en Bolivia este año para cambiarse de ropa.

"Tú vas a estar viéndolo en persona y compartiendo tu experiencia con personas cerca y lejos o puedes estar lejos y siguiendo los acontecimientos a través de Twitter", dijo gerente de asuntos gubernamentales y electorales para la plataforma. "Puedes experimentar el evento sin estar presente, y eso puede ser además el recuerdo de ese evento".

Francisco ha sido una sensación en los medios sociales desde su elección en el 2013. Ese año, eclipsó la popularidad del príncipe Jorge y el Harlem Shake como el tópico más mencionado en Facebook.

Su primer viaje al exterior, a Brasil en julio del 2013, generó más de 1,3 millones de tuits y 36 millones de retuits. Su viaje en enero a Filipinas casi hizo fallar los servidores de Twitter.

Eso es una enorme diferencia con el panorama de los medios sociales existente durante la última visita papal a Estados Unidos, el papa Benedicto XVI en el 2008.

Twitter tenía entonces apenas 5 millones de usuarios, 1,5% de su total actual, y la cuenta oficial del papa @pontifex estaba a cuatro años de debutar.

Facebook, que hoy tiene 1.400 millones de usuarios en todo el mundo, tenía solamente 100 millones, y aplicaciones de fotos y videos como Instagram, Snapchat, Vine y Periscope no existían.