La llegada masiva de refugiados a Europa se debe en parte a que los países donantes eligieron la "opción barata" al no aportar ayudas suficientes para paliar la crisis de desplazados por la guerra en Siria en los países de Oriente Próximo que los acogieron, dijo el jefe de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados, ACNUR, para Jordania en una entrevista.

Andrew Harper pidió también a Jordania que acelere las comprobaciones de seguridad a los refugiados sirios, que deben esperar semanas en una zona desértica remota hasta que se completa el proceso. "No es un lugar donde alguien debiera estar", dijo a The Associated Press el miércoles.

Las declaraciones de Harper reflejan la creciente frustración de quienes ayudan a los más de cuatro millones de refugiados sirios en países receptores como Jordania y Líbano. Grupos agobiados por una escasez de recursos económicos se han visto obligadas a reducir las ayudas en efectivo y comida en los últimos meses, provocando una creciente desesperación.

Harper dijo que los refugiados se sienten traicionados por la comunidad internacional y las agencias de ayuda. Esta, apuntó, "es la razón por la que estamos viendo un movimiento de regreso a Siria y, en muchos casos, los movimientos continúan hacia Europa y más allá".

"Para Europa, los estados del golfo Pérsico y todo el mundo la medida más inteligente habría sido proporcionar más apoyo a países como Jordania y Líbano hace dos o tres años cuando la pedíamos", dijo

"(Los donantes) buscaron la opción barata que era darnos unas monedas para hacer frente a la peor crisis humanitaria en décadas", agregó.

ACNUR solo cubrió la mitad, 500 millones de dólares, de la financiación necesaria para la crisis de Siria este año, lamentó.

Para Harper, el reasentamiento de los refugiados en Europa solo aborda una pequeña parte del problema y apuntó que la comunidad internacional tiene que hacer más para ayudar a los millones de personas que siguen alojados en países de Oriente Próximo y desplazados dentro de la propia Siria.

"Tiene sentido por la simple razón de que es más rentable hacer frente a sus necesidades humanitarias en los países de asilo, como Jordania y Líbano, que tratar con ellos una vez lleguen a Europa", agregó.

El responsable de la agencia dijo que cree que la migración de países en conflicto en la región -- Irak, Yemen y Libia además de Siria -- no hará más que aumentar.

"Nadie en el mundo va a quedar ajeno a esto", aventuró. "Cuando hay millones de personas que han sido bombardeadas, que se han empobrecido y que no tienen futuro, se trasladarán a todos los rincones del mundo".

La Unión Europea está implorando a sus países miembro que compartan mejor la carga migratoria que llega al continente, pero los números que se discuten son pequeños en comparación con el medio millón de personas que ya viajó a la zona y los centenares de miles más que están por hacerlo.

Muchos refugiados esperan asentarse en países ricos como Alemania y Suecia y la UE está intentando encontrar una solución más equitativa que enviaría a una parte de los migrantes a destinos menos apetecibles y acogedoras como Eslovaquia y los países bálticos.

Por otra parte, Harper señaló que Jordania incrementó las restricciones para los sirios que quieren entrar al país y pidió a las autoridades que aceleren el proceso de entrada.

Jordania acoge a unos 630.000 refugiados sirios, que ahora representan alrededor del 10 por ciento de la población del país.

Los pasos fronterizos oficiales entre ambos países están cerrados por lo que los migrantes se agolpan en pasos no oficiales en una zona desértica oriental. Allí, en un lugar yermo ubicado justo al otro lado de la frontera, esperan a menudo durante semanas. Tras las comprobaciones de seguridad, solo unas cuantas docenas de personas logran a diario los permisos para seguir su periplo por el país.

Harper señaló que aunque Jordania tiene preocupaciones legítimas sobre seguridad ante la posible llegada de extremistas, debería acelerar el proceso de comprobación y trasladarlo del desierto a campos de refugiados reconocidos.

Hay "cientos, si no más, de mujeres, niños, ancianos y enfermos que tenemos que priorizar", dijo agregado que los que están varados en la frontera no tienen un alojamiento adecuado ni saneamiento.

El jefe de la agencia pidió también a Amán que considere emitir permisos de trabajo a entre 50.000 y 100.000 refugiados sirios para que dependan menos de las ayuda.

Jordania restringió los derechos laborales de los refugiados por temor a un aumento en la tasa de desempleo del país. Harper dijo que decenas de miles de sirios ya trabajan de forma ilegal. Muchos de ellos, bien cualificados, están dispuestos a hacer trabajos manuales que los ciudadanos del país suelen rechazar y que ahora desempeñan migrantes.