El embajador de Estados Unidos en Colombia promovió en su residencia un encuentro entre el ex presidente Álvaro Uribe y Humberto De la Calle, jefe del equipo negociador del gobierno en el proceso de paz con la guerrilla de las FARC, informaron el miércoles los protagonistas.

Tanto Uribe (2002-2010) como De la Calle relataron en la jornada detalles de la reunión del martes en la mañana en la casa del embajador Kevin Whitaker, quien estuvo acompañado por Bernard Aronson, enviado especial del presidente Barack Obama para las negociaciones de paz de Colombia.

Según Uribe, a De la Calle le dijo que una reforma que promueve el gobierno para crear una comisión --compuesta por congresistas y delegados de la guerrilla-- que apruebe los acuerdos logrados en La Habana "deroga la Constitución Nacional para favorecer a las FARC... y es un golpe de Estado al pueblo".

En tanto, De la Calle, en una declaración a la prensa, comentó que ha habido varias reuniones con Uribe para hablar del proceso de paz. "Creemos que es una muy buena noticia para Colombia", afirmó.

En la reunión de la víspera, según De la Calle, hubo oportunidad para expresar opiniones y oírlas, para escuchar reparos, para aclarar informaciones equivocadas y, sobre todo, para oír propuestas. El gobierno, dijo, quiere que el proceso de paz sea incluyente.

Insistió en que el pueblo colombiano tendrá la última palabra respecto de la negociación y que será el pueblo el que refrende lo que a la larga se acuerde en la capital cubana.

El ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, que también estuvo en la residencia de Whitaker, aclaró que ya el 12 de julio habían sostenido un primer encuentro con Uribe.

La reunión del martes, según Villegas, duró unas cinco horas. Indicó que hubo debate en los temas en los que el gobierno y Uribe no están de acuerdo sobre el proceso.

Desde fines de 2012, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia adelantan en Cuba un proceso de paz para tratar de poner fin a más de 50 años de confrontaciones entre las partes.

Aunque Santos fue ministro de Defensa de Uribe, con el tiempo se fueron alejando al punto de que actualmente sus relaciones son prácticamente inexistentes y el ex mandatario y hoy senador es el principal crítico de su gobierno y del proceso de negociación.