Donald Trump y Ted Cruz, rivales por la candidatura presidencial republicana --y por ahora amigos_, atacaron implacablemente el acuerdo nuclear con Irán el miércoles, al que consideraron producto de una pésima negociación que costará "innumerables" vidas estadounidenses e israelíes.

"Nos lidera gente muy, muy estúpida", dijo Trump, quien encabeza las encuestas de cara a las primarias republicanas. En el acto, realizado al mediodía frente al Congreso, dijo que el acuerdo es "incompetente" y condenado a fracasar en la lucha contra los extremistas islámicos.

"Ganaremos tanto si resulto elegido que ustedes posiblemente se aburrirán de tanto ganar", afirmó.

Cruz, quien invitó a Trump al acto, dijo que los partidarios del acuerdo tendrán sangre en sus manos.

"No se pueden lavar las manos de eso", dijo al referirse por sus nombres al presidente de la cámara baja John Boehner y al del bloque mayoritario en el Senado, Mitch McConnell, republicanos ambos, como hombres que podrían obstaculizarlo. "Cualquier comandante en jefe de las fuerzas armadas digno de defender esta nación debería estar preparado a ponerse de pie el 20 de enero de 2017 y hacer trizas este acuerdo catastrófico".

Ese día asumirá el puesto el nuevo presidente de Estados Unidos.

La presencia conjunta en el acto del miércoles, patrocinado por el movimiento conservador Tea Party y activistas pro-Israel, es producto de lo que Trump llamó "un breve romance" en esta etapa inicial de la campaña presidencial rumbo a los comicios del 2016. De hecho, el senador Cruz y el empresario inmobiliario Trump compiten por los votos de los mismos activistas republicanos que se oponen al estatus quo en el partido y en el país.

Los dos hablaron frente al Capitolio mientras en el Congreso se debatía el acuerdo, cuyo objetivo es impedir que Irán posea un arma nuclear. Los republicanos y el gobierno de Israel dicen que no se puede confiar en Teherán porque sus líderes quieren aniquilar el estado judío.

Horas antes, la precandidata demócrata Hillary Rodham Clinton dijo que el acuerdo es imperfecto, pero que lo defiende como un triunfo diplomático que "le cierra a Irán todos los caminos para obtener una bomba" atómica. En cambio, Cruz y Trump lo atacaron violenta y reiteradamente sin presentar alternativas concretas.

Criticaron también al presidente Barack Obama por respaldar el trato sin negociar la libertad de cuatro estadounidenses presos en Irán. Trump agregó la siguiente promesa: "Si gano la presidencia, garantizo que estos cuatro prisioneros estarán de regreso en nuestro país antes de mi juramentación".

No explicó cómo lograría ese objetivo.

El evento puso de manifiesto la relación singular entre Trump y Cruz, un favorito del Tea Party que forzó el cierre del gobierno federal en 2013 y necesitará a los mismos votantes exasperados que han llevado a Trump al tope de las primeras encuestas. Mientras otros competidores republicanos atacan al magnate, Cruz solo tiene elogios para él. Esta estrategia podría rendirle frutos más adelante si su rival abandona la campaña.

Pero Trump aseguró que "yo no voy a abandonar nada. Yo nunca abandono".

El acuerdo alcanzado en julio por Irán, Estados Unidos, China, Rusia, Francia, Gran Bretaña y Alemania le proporcionaría a Irán cientos de miles de millones de dólares gracias al alivio de las sanciones internacionales, a cambio de una década de restricciones al programa atómico del país. El trato busca impedir que Teherán logre producir suficiente material nuclear para un arma, al menos durante un año.