¿Cuánto puede caminar un niño? ¿Cuánto se asustan los policías fronterizos cuando mides menos de un metro?

Miles de migrantes están descubriendo esas cosas cada día, mientras ellos y sus padres pasan trabajos para cubrir un vasto territorio, desde Siria hasta Turquía, a través del mar hacia Grecia, al norte hacia Serbia y Macedonia, a través de la cerca fronteriza a Hungría, a pie, en autobús o en tren a Austria y Alemania.

El jefe de la Comisión Europea emitió el miércoles un apasionado ruego para que Europa responda a la crisis de inmigración, llamando a los países de la UE a acordar para la semana próxima compartir 160.000 refugiados y advirtiendo que Grecia, Italia y Hungría no pueden lidiar solas con el influjo.

En el parlamento europeo en Estrasburgo, Jean-Claude Juncker dio a conocer una lista de propuestas para ayudar a Europa a confrontar su mayor emergencia de refugiados desde la II Guerra Mundial.

"La crisis de refugiados no va simplemente a desaparecer", les dijo Juncker a los parlamentarios europeos, e hizo notar que unos 500.000 migrantes han entrado al continente este año, muchos provenientes de Siria y Libia, países azotados por conflictos. "Es hora de reaccionar".

El nuevo plan de Juncker incluye reubicar a 120.000 refugiados que están en Grecia, Italia y Hungría en los 22 países miembros de la UE, además de una propuesta del ejecutivo del bloque en mayo de reacomodar a 40.000 refugiados que se encuentran en Grecia e Italia. La República Checa y Eslovaquia rechazaron de inmediato la idea de que se impongan cuotas obligatorias, mientras que otras naciones criticaron la propuesta incluso antes de ser publicada.

Mientras tanto, los niños migrantes caminan y caminan -- hasta que sea hora de dormir, como los muertos.