Dos importantes ex funcionarios del expresidente colombiano Álvaro Uribe comparecieron el miércoles ante un juez para responder por una reunión con un jefe paramilitar que, según la Fiscalía, buscaba desprestigiar a los magistrados de la Corte Suprema.

Se trata de César Mauricio Velásquez y Edmundo Del Castillo, ex jefe de prensa y ex asesor jurídico de la casa de gobierno --respectivamente-- en la época en que Uribe fue gobernante.

La Fiscalía ha dicho que por ahora no pedirá que Velásquez y Del Castillo sean afectados con una medida de detención preventiva. Sólo pidió prohibirle a Del Castillo salir del país, y que Velásquez se presente cuando la justicia lo requiera en el consulado de Colombia en Roma, donde reside.

El juez a cargo del caso acogió la petición de la Fiscalía.

A ambos les fue imputado el delito de concierto para delinquir, o el acuerdo de dos o más personas para cometer un número indeterminado de crímenes.

Ninguno de los dos aceptó cargos.

Del Castillo compareció personalmente ante el tribunal y Velásquez lo hizo vía teleconferencia desde el exterior.

Las autoridades buscan establecer si una reunión en 2008 entre Velásquez y Del Castillo con el paramilitar desmovilizado Antonio López, alias "Job", formó parte de una campaña impulsada por el gobierno de Uribe (2002-2010) para desprestigiar a los magistrados de la Corte Suprema, que en ese momento investigaban los nexos de la clase política con el paramilitarismo.

Si bien no han negado la reunión con alias "Job", Velásquez y Del Castillo sostienen que en ningún momento transgredieron la ley.