La ambientalista Erin Brockovich, quien se hizo famosa por la película ganadora del Oscar que lleva su nombre, acusó el martes a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus iniciales en inglés) de mentir respecto a la cantidad de agua residual tóxica derramada por una mina en Colorado y la contaminación a ríos en tres estados del oeste del país.

Su acusación se dio durante una visita a la reservación india más grande de Estados Unidos, donde vio el daño y se reunió con líderes de la Nación Navajo y agricultores afectados por el derrame ocurrido el mes pasado, el cual fue ocasionado por una cuadrilla de trabajadores de la EPA durante un trabajo de excavación.

Brockovich dijo que estaba pasmada por las acciones de la agencia que ocasionaron la fuga de agua residual contaminada con metales pesados y por la respuesta que dio al incidente.

"Ellos no dijeron la verdad sobre la cantidad. Fueron millones y millones de galones", señaló ante una multitud de estudiantes de secundaria en Shiprock, New Mexico.

La EPA no respondió de inmediato un correo electrónico y llamadas telefónicas de The Associated Press solicitando su comentario. La agencia dijo inicialmente que el derrame fue de un millón de galones (3.785.000 litros), pero después señaló que se trató probablemente de tres veces esa esa cantidad.

La cifra revisada sólo se sumó a la sospecha de funcionarios locales que criticaron a la agencia por no notificarles más pronto que el flujo contaminante se dirigía río abajo.

Se desconocen por el momento los peligros a largo plazo para la salud pública y el medio ambiente por el derrame que contaminó ríos en Colorado, Nuevo México y Utah. La EPA dice que ha disminuido la amenaza, permitió que plantas de tratamiento comiencen a extraer nuevamente agua de los ríos y levantó las advertencias contra realizar actividades recreativas. Pero los líderes navajos son escépticos.

El miércoles iniciarán una serie de audiencias del Congreso para investigar el derrame. Líderes republicanos de la comisión investigadora en la Cámara de Representantes y el Senado dicen que funcionarios de la EPA han retenido documentos que podrían explicar qué salió mal.

El presidente navajo Russell Begaye también pone en duda la cantidad de litros derramados.