El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, y una delegación de funcionarios estatales de alto rango se reunieron el martes con el gobernador de Puerto Rico para desarrollar lo que calificó como una sociedad histórica con el territorio estadounidense para ayudarlo a emerger de una profunda crisis económica.

Cuomo se comprometió a que funcionarios de Nueva York compartirán su experiencia en áreas que incluyen desarrollo económico y atención de la salud, y a intensificar la presión política en momentos en que la isla busca un trato más equitativo por parte del gobierno federal de Estados Unidos para salir de una recesión de nueve años.

"Creemos que el trato federal a Puerto Rico en lo referente a Medicaid, en lo referente a protección por bancarrota, en lo referente a tratamiento fiscal, es injusto y abusivo", dijo Cuomo. "Vamos a hacer todo lo que podamos para remediar la situación porque creemos que está mal, y es por eso que hoy estamos aquí".

Puerto Rico tiene una deuda pública de 72.000 millones de dólares que el gobernador dijo es impagable y debe der reestructurada, agregando que una porción de la misma es resultado de que el territorio estadounidense recibe menos reembolso por Medicare y Medicaid que los estados del país. Además, el gobierno de la isla está presionando para tener acceso a la protección del Capítulo 9 de la ley de bancarrota, respecto a lo cual Cuomo dijo que el asunto está en el radar del presidente Barack Obama pero que se necesita hacer más.

"La pregunta real es: ¿Ya se ha convencido al presidente de hacer algo? Y la respuesta es: no", dijo el gobernador. "De lo contrario no estaríamos aquí hoy (...) Más gente sabe sobre la crisis financiera en Grecia de lo que sabe respecto a las presiones económicas sobre Puerto Rico", agregó.

Cuomo y su delegación, que incluye al secretario de Justicia de Nueva York, al contralor y al secretario de Estado, hablaron el martes en una mesa redonda en el campus de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, en la capital, San Juan. También asistieron el legislador federal Charles Rangel y la vocera del concejo municipal Melissa Mark-Viverito, entre otros.

La delegación prometió enviar un equipo de expertos del Departamento de Salud de Nueva York para que ayuden a restructurar el sistema de salud de Puerto Rico, y otro equipo para ayudar a impulsar el sector agrícola de la isla. Además prometió ayudar a Puerto Rico a disminuir su dependencia en el petróleo, crear un acuerdo bilateral de comercio y proponer una campaña de turismo conjunta con costo de cinco millones de dólares para fomentar los viajes entre Puerto Rico y Nueva York.