Serena Williams superó tal vez el desafío más complejo en su intento por completar el primer Grand Slam en el tenis en más de un cuarto de siglo: vencer a su hermana Venus.

Frente a frente en Nueva York por primera vez desde 2008, Serena salió triunfante del duelo fraternal por los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos, imponiéndose 6-2, 1-6, 6-3.

Dentro de una temporada en la que ostenta una marca de 53-2, la menor de las hermanas obtuvo el triunfo más sobresaliente de todos. Y con dos más que logre en Flushing Meadows emulará a Steffi Graf, quien en 1988 arrasó con todos los títulos en las grandes citas.

Con su 12mo ace del partido en el match point, Serena sentenció su undécima victoria este año en las grandes citas. Pero debió exigirse al máximo de tres sets.

"Ella es la tenista más difícil con la que he jugado en mi vida y la mejor persona que conozco", dijo Serena en la entrevista a pie de cancha. "Juegas contra tu mejor amiga y al mismo tiempo contra la competidora más fuerte del tenis femenino".

Varios de los duelos Venus-Serena en el pasado se caracterizaron por actuaciones titubeantes, pero en una noche calurosa y eléctrica en Nueva York las dos arrancaron bien afiladas y ofrecieron un partido de alta calidad. Serena con efectividad de 77% en su primer servicio, Venus con 71%.

Quince meses mayor que su hermana y la jugadora más veterana del cuadro femenina, el US Open representaba para Venus una buena oportunidad --quizás la última-- para conquistar su primer título de Grand Slam desde el Wimbledon de 2008.

Venus reconoció que este 27mo encuentro entre las dos tuvo más morbo: "Sin duda que fue el más singular... Serena busca el Grand Slam y creo que todo el mundo estaba interesado porque tenía que jugar contra su hermana para lograrlo".

Y ciertamente hubo algo distinto.

Ambas hermanas suelen disputar sus partidos con silencio, evitando celebrar puntos. Pero los '¡Come on!' de Serena retumbaron varias veces.

Serena acabó llevándose el primer set en 33 minutos, en los que solo cometió dos errores no forzados.

Pero Venus no bajó los brazos. Ayudada por los desaciertos de Serena en el segundo set (11 errores no forzados y tres dobles faltas), logró estirar el duelo a un tercer parcial.

Serena, quien cumplirá 34 años a fin de mes, logró un rápido quiebre de saque al inicio del tercero para enfilarse a un triunfo que le dejó con marca de 9-5 contra su hermana en los cuatro grandes torneos del circuito y 16-11 en el historial global.

El magnate Donald Trump, aspirante a la candidatura presidencial del Partido Republicano, estuvo entre los presentes en un estadio Arthur Ashe con un lleno de 23.770 espectadores. Cuando le mostraron en las pantallas gigantes, Trump recibió abucheos.

La rival de turno de Serena será la italiana Roberta Vinci. Con 32 años, Vinci alcanzó su primera semifinal de Grand Slam tras derrotar 6-3, 5-7, 6-4 a la francesa Kristina Mladenovic.

Vinci nunca ha vencido a Serena en cuatro partidos, y bromeó que deberá ponerse un casco para protegerse de los martillazos de Serena.

"Ella es la favorita. Tal vez acuse la presión... Todo dependerá de ella. Si saca bien, será durísimo devolver", señaló Vinci, ganadora de cinco títulos de dobles en los Slams. "Pero no tengo nada que perder".

Los otros dos partidos de cuartos de final del cuadro femenino se disputarán el miércoles: la rumana Simona Halep (2) contra la bielorrusa Victoria Azarenka (20) y la checa Petra Kvitova (5) contra la italiana Flavia Pennetta (26).

Después de su victoria, Serena tenía más ganas de irse a su hotel que seguir dando declaraciones a la prensa.

"Son las 11.30. Para ser francamente honesta con ustedes, no quiero estar aquí", dijo entre risas en la sala de conferencias del torneo. "Quisiera estar en cama ahora mismo. Tengo que levantarme temprano para entrenar. No quiero responder estas preguntas y ustedes siempre hacen las mismas preguntas".