El gobierno estadounidense quiere ayudar a sus aliados del otro lado del Atlántico con la creciente crisis de inmigración, pero es poco probable que abra las puertas de Estados Unidos ante el vasto número de sirios y otros refugiados que llegan por miles al día a Europa.

Mientras Alemania se prepara para recibir a unas 800.000 personas en busca de asilo este año, muchos huyendo de la guerra civil siria, Estados Unidos no dice si aumentará de 70.000 su cuota mundial para reubicar a refugiados. Sólo una fracción de ellos serían sirios, que primero tendrían que pasar por un proceso de solicitud antes de saber si podrían iniciar una nueva vida en Estados Unidos.

Cuando se trata del actual reto migratorio, Estados Unidos y Europa sin duda están en lugares diferentes. Mientras que Estados Unidos está separado por un océano del Medio Oriente y África del norte, al estar Europa a un lado de una de las regiones más volátiles se convierte en un destino obvio para la gente que huye de la guerra, la persecución y la pobreza.

Aun así, el vocero del Consejo de Seguridad Nacional, Peter Boogaard, dijo el lunes que Estados Unidos estaba "activamente considerando" pasos para aliviar la situación en Europa, adonde han llegado más de 340.000 personas del Medio Oriente, África y Asia. Muchos también huyen de partes de Irak que están bajo el control del grupo Estado Islámico.

Boogaard agregó que los pasos podrían incluir un "reasentamiento de refugiados", mientras que el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo el martes que se han estudiado una "gama de estrategias". Pero en cuanto a recibir a más sirios y otros, Earnest dijo: "Hay un proceso para hacer esto".

Dicho proceso, en la actualidad, es lento. Los refugiados esperan unos tres años antes de saber si pueden mudarse a Estados Unidos, lo que significa que Washington no ofrecería asistencia rápido. A lo largo de los cuatro años y medio de guerra civil, Estados Unidos sólo ha recibido a unos 1.500 sirios, una pequeño porcentaje de las 11,6 millones de personas que han sido desplazadas por el conflicto.