Un capo del cartel de Los Zetas acusado de torturar a militares y atacar un consulado estadounidense en el norte de México murió en la prisión de máxima seguridad en la que se encontraba, informaron el martes las autoridades.

Sigifredo Nájera Talamantes, alias "El Canicón", falleció la mañana del lunes de un paro cardio respiratorio en la prisión del Altiplano, informó en un comunicado la Comisión Nacional de Seguridad, que supervisa los penales federales.

El organismo refirió que Nájera se desmayó durante el pase de lista y fue llevado al hospital de la cárcel, donde sufrió el paro y falleció después de varios intentos de reanimarlo.

Un funcionario federal había informado antes de la muerte y sólo había dicho que se trató de un paro respiratorio.

Nájera era uno de los vecinos de prisión de Joaquín "El Chapo" Guzmán, el líder del cartel de Sinaloa que se fugó el 11 de julio a través de un túnel desde su celda hasta una bodega, había dicho el funcionario.

El hombre enfrenta un proceso penal por narcotráfico, delincuencia organizada, acopio y posesión de armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas.

El ejército detuvo en marzo de 2009 a Nájera, señalado de matar a seis policías federales entre agosto de 2007 y 2008, además de estar detrás de la tortura y asesinato de nueve militares en octubre de 2008 en Monterrey, capital del estado norteño de Nuevo León. También fue acusado de atacar con granadas el consulado de Estados Unidos en Monterrey en octubre de 2008 y las instalaciones de la cadena Televisa en esa ciudad en enero de ese mismo año.

Autoridades estadounidenses lo señalaron como el jefe de Los Zetas en Monterrey, desde donde coordinaba el tráfico de cocaína y marihuana a Estados Unidos.

Nájera fue en su momento uno de los capos del narcotráfico más buscado por las autoridades.