Después de cinco días en la cárcel que la ayudaron a convertirse en heroína de la derecha religiosa, el juez que hizo detener a la secretaria Kim Davis por negarse a emitir licencias matrimoniales a parejas gay dispuso su libertad.

Kim Davis se presentó en la tarde ante cientos de personas que alzaban cruces afuera de la cárcel. Cantaron "Gracia asombrosa" y "Dios bendiga a América", mientras sus abogados se negaban a decir si otra vez desafiaría a las cortes.

El juez federal David Bunning, que ordenó que la secretaria del condado de Rowan fuera llevada a prisión, anuló el fallo de desacato contra Davis al decir que estaba satisfecho porque sus subordinados han cumplido con su obligación de entregar licencias a parejas del mismo sexo. Pero el juez Bunning también advirtió a Davis que no interfiriera.

La excarcelación se dio poco tiempo antes de que Davis recibiera las visitas en la cárcel de los precandidatos presidenciales republicanos Mike Huckabee y Ted Cruz, quienes fueron escoltados al edificio poco tiempo después de que se emitiera la orden del juez.

Davis fue encarcelada el jueves por el acto más audaz de resistencia que haya realizado un funcionario público al fallo de la Corte Suprema que legalizó el matrimonio gay en todo el país.

Apelando a la "autoridad de Dios" y su creencia profunda de que el matrimonio gay es un pecado, Davis, una cristiana apostólica, dejó de emitir licencias de matrimonio en junio después de que la Corte Suprema dictara que las parejas gays tienen el derecho constitucional de casarse en cualquier lugar de Estados Unidos.

Dos parejas homosexuales y dos heterosexuales la demandaron. Bunning le ordenó a Davis emitir las licencias y la Corte Suprema ratificó su fallo. Pero aun así, se resistió y fue detenida por desacato a la corte y llevada a la cárcel esposada, lo que provocó protestas de miembros de la derecha religiosa.

El encarcelamiento de Davis le ha ofrecido a muchos precandidatos presidenciales republicanos la oportunidad de atraer a la facción evangélica cristiana del partido, que se opone al matrimonio gay y vio el encarcelamiento de Davis como un tema de libertad religiosa.

Algunos observadores vieron las visitas de los precandidatos a la cárcel con escepticismo, y las tacharon de una mera postura política para dos precandidatos de bajo nivel.

"Los políticos se han agarrado a la causa del día desde que han sido políticos", dijo Sam Marcosson, un profesor de ley constitucional en la Universidad de Louisville, quien ha descartado las declaraciones de que la libertad religiosa debe exentar a Davis de emitir licencias.