La casa de la abuela del futbolista Maxi Rodríguez fue baleada por desconocidos el martes, en un episodio que estaría emparentado con la violencia en el fútbol argentino en la antesala del clásico rosarino del domingo entre Rosario Central y Newell's Old Boys.

Uno de los jefes policiales de la ciudad de Rosario, Miguel Oliva, dijo en reunión de prensa que no se registraron heridos ni detenidos en ese episodio en el domicilio de la abuela de la "Fiera" Rodríguez, un símbolo de Newell's y que disputó tres copas del Mundo, la última de ellas cuando Argentina se consagró subcampeón mundial en Brasil 2014.

Se conjetura que los disparos en el frente de la vivienda, tres en total según Canal 5 de Rosario, obedecerían al descontento de fanáticos de Newell*s con la actuación del equipo que hace siete fechas que no gana y que en la liga argentina marcha por la mitad de la tabla con 26 puntos, 24 menos que el líder San Lorenzo y 19 menos que Central, que marcha tercero.

En julio pasado antes del partido Newell*s-Central, la misma vivienda fue pintada con amenazas, una de las cuales decía "El clásico o balas". El encuentro fue derrota para el conjunto en el que juega Rodríguez, de 34 años.

Ni el futbolista ni su abuela formularon declaraciones.

El duelo entre "Leprosos" y "Canallas" es para Rosario muchísimo más importante que un Boca Juniors-River Plate, que también chocarán el domingo. Salvo algunas pocas excepciones, en Rosario se es hincha de Central o de Newell's.

En Central jugó Mario Kempes, máximo goleador del Mundial 1978 que ganó Argentina en casa, y en Newell*s lo hizo durante un par de partidos Diego Maradona. El estadio de Newell's, además, se llama Marcelo Bielsa en homenaje al técnico que es uno de los hijos pródigos de la casa.