La economía de la eurozona creció en el primer semestre más rápidamente que lo calculado, en un nuevo indicio de que el bloque de 19 países logró capear la crisis en Grecia.

En una revisión inusual de sus datos, la agencia de estadística de la Unión Europea revisó al alza el crecimiento del primer y segundo trimestres e 0,1 punto porcentual a 0,5% y 0,4% respectivamente. El crecimiento del primer trimestre es el mayor desde principios de 2011.

Las revisiones de Eurostat constituyen un nuevo indicio de que los daños causados por la incertidumbre griega se vieron compensados con creces por la debilidad del euro y la caída de los precios del petróleo. El primer factor tiende a ayudar a las exportaciones y el segundo impulsa la actividad económica si los consumidores que pagan menos para cargar combustible en sus autos gastan el dinero ahorrado en otros rubros.

"La ampliación del crecimiento anterior en la recuperación para incluir a la mayoría de los estados miembros de la eurozona es una señal alentadora", dijo Bill Adams, economista senior en PNC Financial Services.

Con todo, las cifras muestran a la UE retrasada con respecto a Estados Unidos, que registró un crecimiento de 0,9% en el segundo trimestre.

Las cifras en conjunto confirman ciertas tendencias en la eurozona.

Francia, la segunda economía del bloque, decepcionó al registrar crecimiento cero en el segundo trimestre, mientras que la recuperación española cobró mayor impulso con un robusto 1%. Italia creció 0,3%, una buena noticia para una economía que anda a los tropiezos desde hace años. Y Alemania, la economía más poderosa de la eurozona, registró un fuerte 0,4%.

También registraron crecimiento Finlandia e incluso Grecia, cuya economía avanzó 0,9% a pesar de que el país parecía encaminarse hacia la salida del euro, con consecuencias inciertas para la región. Los analistas creen que la incertidumbre llevó a algunos consumidores a gastar anticipando los límites al retiro de efectivo, que el gobierno izquierdista impuso a fines del segundo trimestre.

Las cifras confirmaron que Grecia, que representa apenas el 2% del PIB de la eurozona, no cayó en recesión en el primer trimestre como se había pensado sino que logró un modesto crecimiento de 0,1%.