Hace apenas cinco años, cuando Aung San Suu Kyi estaba bajo arresto domiciliario, comentó que un día le gustaría tener una cuenta en Twitter y hablar con el mundo exterior.

El martes, la líder de la oposición de Mianmar inició su campaña para las históricas elecciones generales del próximo 8 de noviembre con una publicación en Facebook -- uno de los muchos signos de cuánto han avanzado el país y su política más conocida.

En un mensaje de video, la líder opositora calificó los próximos comicios de "punto de inflexión crucial para nuestro país".

"Por primera vez en décadas, nuestra gente tiene una posibilidad real de lograr un cambio real", dijo la premio Nobel de la Paz en la grabación, en birmano e inglés, publicada en la página de Facebook de su partido. "Esperamos que todo el mundo entienda lo importante que es para nosotros tener elecciones libres y justas".

Más de 90 partidos políticos participarán en las elecciones parlamentarias, que son vistas como el siguiente paso hacia la democracia en un país que estuvo gobernado durante casi medio siglo por una represiva junta militar.

La votación será la primera desde la llegada de un gobierno civil en 2011. Pero con el ejército manteniendo aun un férreo control del proceso, hay especulaciones generalizadas sobre si los comicios serán libres y justos.

Aung San Suu Kyi, que cuenta con un amplio respaldo público, no puede optar a la presidencia -- por una controvertida cláusula de la Constitución -- pero busca su reelección para el Parlamento. La Constitución impide que aquellos con un cónyuge o hijos extranjeros presidan el país. Se cree que este requisito se diseñó específicamente contra Suu Kyi, que estuvo casada con un académico británico, ya fallecido, y tiene dos hijos con nacionalidad británica.