La economía de Japón se contrajo a una tasa anualizada de -1,2% en el trimestre abril-junio, debido a inventarios y a una demanda de los consumidores superiores a lo calculado anteriormente.

La cifra actualizada de crecimiento difundida el martes superó los pronósticos de algunos economistas. De acuerdo con la proyección preliminar difundida el mes pasado, la tercera economía más grande del mundo habría tenido una contracción de -1,6%.

Pero los economistas dijeron que gran parte del cambio derivó de una revisión al alza de los inventarios, y que la tendencia general es de mayor debilidad a la prevista.

El gasto de los consumidores bajó 0,7% en el trimestre abril-junio, en comparación con el 0,8% pronosticado antes. Como sea, esa leve mejora y el incremento en los inventarios compensaron una reducción en las inversiones del gobierno y las empresas.

La demanda interna se mantuvo esencialmente sin variación en el periodo. En comparación trimestral, la economía se contrajo 0,3% y no el 0,4% del cálculo previo.

El gobierno confía en impulsar el crecimiento mediante inflación, pero el estancamiento salarial y de las exportaciones han frustrado esas pretensiones.