La ceremonia anual de la Danza Zulú de los Juncos en Sudáfrica fue interrumpida cuando numerosas chicas en estado de alucinación rodearon al presidente del país, informó el lunes un periódico de Johannesburgo.

Las jóvenes que participaban en la danza del festival cultural anual habían escuchado voces y corrieron hacia donde estaban sentados el presidente Jacob Zuma y el rey zulú, Goodwill Zwelithini, durante la ceremonia del sábado en la provincia de KwaZulu-Natal.

Los escoltas del mandatario lo alejaron de las miles de bailarinas ataviadas con vestidos multicolores, de acuerdo con un texto publicado en la primera plana del periódico.

El portavoz de Zuma, que estaba en la ceremonia, consideró exagerada la versión del medio.

"El presidente no corrió peligro", declaró Bongani Majola a The Associated Press, y afirmó que Zuma permaneció durante toda la ceremonia sin ningún incidente mayor.

"Hay algunos de ustedes que vinieron aquí con espíritus malignos para estropear esta ceremonia", dijo el rey zulú a la multitud cuando se restauró el orden, según el periódico.

Nomagugu Ngobese, presidenta del grupo cultural que prepara a las mujeres jóvenes, se enteró de versiones de prensa de que el viernes se había solicitado la presencia de sacerdotes porque las bailarinas habían comenzado a gemir y llorar, al parecer debido a que estaban posesas.

La situación volvió a ocurrir durante la ceremonia principal del sábado.

Las bailarinas comenzaron a alucinar y emitir alaridos, y causaron pánico entre la multitud de miles de mujeres jóvenes, que se dispersaron en distintas direcciones, dijo Ngobese, quien asistió a la ceremonia. No corrieron hacia el presidente, agregó.

"Ahora que eso ha sucedido dentro del palacio, parece si fuera algo nuevo", señaló Ngobese, profesora y sanadora tradicional que dijo que son ordinarias las posesiones escenificadas por algún espíritu.

La Danza de los Juncos de Sudáfrica es de menor escala que la ceremonia similar que se efectúa en Suazilandia.

En Sudáfrica participan unas 10.000 adolescentes, según una página de internet del gobierno.

De acuerdo con la costumbre zulú, únicamente se permite a las vírgenes traer juncos a la casa real durante la ceremonia de cuatro días.

Antes de las festividades, las adolescentes reciben instrucción sobre habilidades básicas para la vida diaria y sobre salud reproductiva, dijo Ngobese.