El principal partido de oposición de República Dominicana formalizó el lunes una alianza electoral con el gobernante Partido de la Liberación Dominicana para impulsar la candidatura reeleccionista del presidente Danilo Medina, con lo que puso fin a cuatro décadas de antagonismo entre ambos colectivos.

"Es un día histórico", dijo Miguel Vargas, presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), luego de firmar el pacto con Medina.

Explicó en un discurso ante los dirigentes de ambos partidos que el convenio "garantiza que con el voto de una abrumadora mayoría, Danilo Medina será de nuevo electo presidente" en mayo del 2016.

Vargas había declinado en junio sus aspiraciones a la Presidencia para negociar el acuerdo y apoyar a Medina.

El PLD fue fundado en 1973 por el ex presidente Juan Bosch, luego de separarse del PRD, y desde entonces ambos partidos se habían mantenido como antagonistas.

El acuerdo forma parte del apoyo que el PRD, el colectivo opositor con más diputados, dio a los oficialistas en junio pasado para reformar la constitución con la meta de permitir que Medina pudiese repostularse en el 2016.

La constitución prohibía la reelección inmediata, pero permitía a un presidente repostularse de manera indefinida siempre que dejara un periodo intermedio.

Con el apoyo de los legisladores del PRD y un acuerdo interno del PLD, el gobierno obtuvo la mayoría calificada que se requería para modificar la constitución en apenas unas semanas de debates.

El acuerdo es una muestra de que "estamos siendo capaces de reunir cada vez más voluntades", consideró el presidente Medina tras suscribir el pacto en una ceremonia a la que asistieron como invitados Luis Ayala, secretario general de la Internacional Socialista, y varios ex presidentes latinoamericanos.

El gobernante PLD impulsó la reforma constitucional luego de que varias encuestas de intención del voto mostraron que Medina era el único candidato que le garantizaba el triunfo electoral en 2016.

Medina se enfrentará en las urnas a Luis Abinader, del Partido Revolucionario Moderno que surgió de una escisión del PRD tras los comicios presidenciales del 2012 debido a conflictos personales entre sus principales dirigentes.

Según una encuesta de Gallup difundida por el diario Hoy a principios de julio, Medina contaba en ese momento con el 62,6% de la intención del voto, mientras a Abinader lo apoyaba el 17,4% de los consultados.

Antes de declinar a sus aspiraciones presidenciales, Vargas sólo contaba con menos del 5% de la intención del voto, según una encuesta de Gallup.