Suiza 2, Estados Unidos 0. Con Roger Federer y Stan Wawrinka, el tenis suizo manda en el país anfitrión del último Grand Slam de la temporada.

Asombrarse con Federer no tiene mucho sentido, siempre capaz de algo distinto. El lunes, se convirtió en el primer adversario que deja en blanco a John Isner, dueño de uno de los saques más formidables del tenis masculino, en un torneo oficial al doblegarlo 7-6 (0), 7-6 (6), 7-5 y así avanzar a los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos.

Para sellar la victoria, Federer rompió el servicio de Isner y cortó una racha de 110 games con el saque ganados por el local consecutivamente n Flushing Meadows durante las últimas dos ediciones.

Wawrinka se impuso en la otra refriega Suiza-Estados Unidos al doblegar 6-4, 1-6, 6-3, 6-4 a Donald Young, un rival que protagonizó dos épicas remontadas en las rondas previas.

Las derrotas de Isner y Young ampliaron a 16 la racha de torneos de Grand Slam en los que ningún estadounidense pudo acceder a los cuartos de final.

El resultado sorpresivo fue la debacle de Andy Murray ante el potente tenis del sudafricano Kevin Anderson.

Versado en remontar partidos, el escocés sucumbió 7-6 (5), 6-3, 6-7 (2), 7-6 (0). También vio esfumarse una seguidilla de 18 torneos de Grand Slam en los que había alcanzado por lo menos los cuartos de final, consagrándose campeón durante ese periodo en el Abierto de Estados Unidos de 2012 y Wimbledon de 2013.

"Es decepcionante perder por eso", dijo el tercer preclasificado, refiriéndose a su prematura eliminación. "Son muchos años de trabajo dedicados a cimentar una especie de consistencia".

A sus 34 años y en busca de su primer título grande desde el Wimbledon 2012, Federer marcha a paso redoblado, sin haber cedido un solo set.

De acuerdo con la ATP, Isner nunca ha perdido 7-0 en sus 428 desempatados disputados en el circuito.

"Necesitas un poquito de suerte", dijo Federer al ser entrevista a pie de cancha. "Pero un 7-0 es un muy buen marcador y más contra John. Lo que importa es ganar el tiebreak, sin importar el marcador".

Su próximo rival será el francés Richard Gasquet (12do cabeza de serie), quien apeó 2-6, 6-3, 6-4, 6-1 al checo Tomas Berdych (6).

Anderson (15) dilapidó una ventaja de dos sets contra Novak Djokovic en Wimbledon pero no titubeó esta vez para acceder a la ronda de los ocho mejores en un grande por primera vez.

"He jugado uno de los mejores partidos de mi vida. Avanzar a cuartos de final es sensacional", dijo Anderson, dueño de un potente saque y pletórico para el peloteo desde el fondo.

Anderson había perdido en las siete oportunidades previas en la que estuvo en la antesala de los cuartos.

"No es fácil jugar contra Andy... es un gran luchador. Creo que estaba en gran forma. Me cuesta expresarme ahora mismo. Simplemente pude mantener mi aplomo durante todo el partido", añadió Anderson, quien enfrentará a Stan Wawrinka en el siguiente turno.

Sumido en un estéril esfuerzo por revertir la situación, Murray descargó su frustración con una raqueta, la cual rompió para luego entregarla a un espectador en las gradas del estadio Louis Armstrong.

Murray no fue el único que destrozó una raqueta. Wawrinka (5) también lo hizo cuando cedió su primer set del torneo.

Para acceder a cuartos en Flushing Meadows, el quinto preclasificado pasó unos cuantos sofocones ante un adversario estadounidense que nunca había superado la etapa de octavos en un grande. Young remontó en sus tres partidos previos, dos veces tras quedar abajo por dos sets. Y tenía el antecedente de haber derrotado a Wawrinka en cinco sets en la edición del US Open de 2011.

Pero el sublime revés y constancia del suizo terminaron de marcar la diferencia, pese a que Young -- el número 68 del mundo-- recibió todo el aliento de sus compatriotas.

"Me recuperé y empecé muy bien el tercer set", dijo Wawrinka. "Tenía la capacidad física para recuperar la agresividad del inicio del partido".

Con sus títulos conquistados en las canchas duras de Melbourne en 2014 y la arcilla de París este año, Wawrinka es el único jugador con más de una corona de Grand Slam fuera del cuarteto integrado por Federer, Murray, Novak Djokovic y Rafael Nadal desde que Marat Safin se proclamó campeón en el Abierto de Australia de 2005.

Pero se resiste a ser considerado dentro del denominado grupo de los "Cuatro Grandes".

"Lo he dicho varias veces. No me veo cerca de los Cuatro Grandes. Los Cuatro Grandes tienen una historia que va más allá de los últimos dos años", dijo Wawrinka. "Ellos llevan 10 años ganándolo todo. Yo he mejorado mi nivel bastante en los últimos dos años... pero estoy lejos de los Cuatro Grandes".

En el cuadro femenino, Victoria Azarenka, Simona Halep, Petra Kvitova y Flavia Pennetta avanzaron a los cuartos de final.

No hay que engañarse con la condición de 20ma preclasificada de la bielorrusa Azarenka, quien ostenta dos títulos en el Slam australiano en su palmarés. Su actual ranking obedece a las lesiones que ha sufrido y cada vez luce como la clase de jugadora que perdió en tres sets ante Serena Williams en las finales del US Open de 2012 y 2013. El lunes, Azarenka dio cuenta 6-3, 6-4 de la estadounidense Varvara Lepchenko.

Azarenka se medirá ahora con la rumana Halep (2), quien superó 6-7 (6), 7-5, 6-2 a la alemana Sabine Lisicki en un partido en el que ambas acabaron renqueando en el tercer set.

La checa Kvitova (5) acabó con la sorpresiva marcha de la británica Johanna Konta, surgida de la clasificación, al imponerse 7-5, 6-3. Bicampeona de Wimbledon, Kvitova desembarcó en cuartos de final por primera vez en Nueva York.

Su siguiente rival será la italiana Pennetta (26), quien siempre aparece en forma en el último grande de la temporada. Tras imponerse 6-4, 6-4 sobre la australiana Sam Stosur, campeona del torneo en 2011, Pennetta avanzó a los cuartos por sexta ocasión en siete años.