Un militar retirado de alto rango y sus dos hijos fueron presentados el lunes ante los tribunales de justicia luego que las autoridades encontraran en su casa un arsenal de armas de guerra que según las investigaciones podrían tener como destino las pandillas.

La Fiscalía informó que el coronel Roberto Pineda Guerra, de 66 años, y sus hijos Rodrigo Raymundo Pineda Rodríguez, de 44, y Claudia María Pineda Rodríguez, de 37, enfrentan cargos porque en sus casas se encontraron varias armas largas y cortas, municiones, siete granadas fragmentarias, un lanzacohetes Law y varios uniformes militares.

Al concluir la audiencia inicial, el Juzgado 12 de Paz de San Salvador decretó detención provisional para Pineda Guerra y ordenó que fuera trasladado al penal de Apanteos, a 66 kilómetros al noroeste de la capital, donde permanecerá mientras se lleva a cabo la fase de instrucción.

Los hijos del coronel también pasarán a fase de instrucción, pero en libertad. El hijo estará en libertad condicional, por lo que deberá presentarse cada 15 días al tribunal y no podrá salir del país.

Al salir del tribunal, Pineda Guerra, que estaba esposado con las manos por delante y custodiado por las autoridades, se mostró tranquilo pero se negó a hablar con periodistas, al igual que sus hijos, quienes abandonaron el complejo judicial en un vehículo particular.

En una breve declaración, el abogado defensor Lisandro Quintanilla rechazó las acusaciones que calificó de débiles y dijo que "todo se diluirá en la (fase de) instrucción".

El fiscal general Luis Martínez informó que el arsenal incautado está relacionado con la investigación de tres presuntos pandilleros, a quienes se les decomisaron explosivos plásticos C-4. Según las investigaciones, las armas serían entregadas a miembros de grupos de pandillas.

El militar y sus hijos enfrentan cargos por los delitos de tenencia, portación o conducción de armas guerra, tenencia de arma de fuego y uso ilegal de uniformes militares. A Pineda Guerra se le agrega el delito de comercio ilegal y depósito de armas de fuego.

La investigación inició con la detención del hijo del coronel por portar ilegalmente un arma de fuego y luego se procedió al allanamiento de su vivienda, donde se encontraron una ametralladora UZI, un fusil calibre .22, una escopeta 12, abundantes municiones para las mismas y uniformes militares.

En el procedimiento también se allanó la casa del coronel retirado, que tenía conexión con la de su hijo, y al proceder al registro se encontró otra ametralladora UZI, cinco granadas fragmentarias M-40 y dos M-67, un lanzacohetes Law, así como abundantes balas y uniformes militares.

En el allanamiento también se incautaron varias armas cortas como pistolas calibre 9 milímetros y 45, "pero sin registro", según la información de la fiscalía.

Pineda Guerra formó parte de la promoción militar conocida como "La Tandona" que ocupó los principales puestos de conducción de la fuerza armada y de los cuerpos de seguridad durante los 12 años de guerra civil en el país (1980-1992). Dirigió la extinta Policía de Hacienda, uno de los cuerpos de seguridad señalado por múltiples violaciones a los derechos humanos, y formó parte de las estructuras de la inteligencia militar.