Las autoridades nigerianas han deportado a por lo menos 100 solicitantes de asilo provenientes de Togo, muchos de ellos niños que han sido refugiados toda su vida, informó el lunes la agencia de refugiados de Naciones Unidas.

El grupo de togoleses llegó en julio pasado, luego de que Benín, que los había albergado durante casi una década, los despojó de su estatus de refugiados.

Sogbo Maonou, uno de los deportados, dijo que los soldados nigerianos los subieron el sábado a autobuses y los llevaron hacia Togo, a través de Benín.

Brigitte Eno, subrepresentante de la agencia de refugiados de la ONU en Nigeria, dijo que el grupo debió recibir asesoramiento antes de ser repatriado.

"Debían ser informados y asesorados individualmente, pero migración lo hizo a su manera", comentó Eno. "No estuvimos al tanto del hecho de que los subieron a autobuses".

Michael Akindele, director general de la Agencia de Manejo de Emergencias de la Provincia de Lagos, afirmó que se siguió el debido proceso, que todos fueron entrevistados, pero que sus solicitudes de asilo fueron rechazadas.

Muchos solicitantes de asilo togoleses aseguran que enfrentan represión en su país tras huir de la violencia política ocurrida tras las elecciones de 2005. Algunos señalan que atestiguaron el arresto o asesinato de sus familiares a manos del ejército debido a que simpatizaban con la oposición.

Amnistía Internacional reportó en febrero que Togo en ocasiones tortura a los detenidos. El presidente del país, Faure Gnassingbe, fue reinstalado en abril luego de suceder a su padre en las elecciones de 2005, que se vieron marcadas por la violencia y el amaño para perpetuar la dinastía familiar que ha estado en el poder durante casi 50 años.