Cuando Serena Williams debió describir lo que es un partido contra su hermana Venus, la número uno del tenis femenino supo explicarlo así: "Es como jugar contra un espejo".

Serena y Venus se miden el martes por 27ma vez en su carrera, con el pase a las semifinales del Abierto de Estados Unidos de por medio.

Este duelo fraternal se produce en medio de una coyuntura excepcional. ¿Será Venus quien se encargue de desbaratar el intento de su hermana menor de completar el primer Grand Slam en el tenis desde Steffi Graf lo logró en 1988?

Oracene Price, la madre de las hermanas, adelantó que no presenciará el choque de cuartos de final en el estadio Arthur Ashe.

"Va a ser algo duro, ya que me consta que (Venus) quiere que (Serena) lo consiga", dijo Price sobre el enfrentamiento.

Venus también podría demorar la conquista del 22do título de Grand Slam de Serena, el cual le permitiría empatar a Graf en el segundo puesto de la lista histórica, y ponerse a dos más de alcanzar a Margaret Cout.

"Nadie quiere tener el papel de aguafiestas, todo el mundo quiere ser testigo de algo histórico", señaló Venus.

A sus 35 años, Venus es la jugadora de mayor edad que sigue en competencia en el cuadro femenino. Hasta ahora, la 23ra preclasificada ha cumplido una sobresaliente campaña en el cemento de Flushing Meadows, incluyendo un triunfo sobre Belinda Bencic, la suiza que doblegó a Serena en la final de Toronto el mes pasado.

"Me enfrentó a la mejor jugadora del torneo", dijo Serena sobre Venus. "Era la única jugadora del cuadro contra quien no me quería enfrentar".

Serena, quien a fin de mes cumplirá 34 años, domina 15-11 el historial entre ambas, y 8-5 en las grandes citas. La foja es 2-2 en el US Open, con Venus llevándose la final de 2011 y Serena la de 2002.

Su último enfrentamiento fue en el pasado Wimbledon, con Serena imponiéndose 6-4, 6-3 en la cuarta ronda. Pero Venus salió airosa cuando se toparon por última vez en una pista dura, el año pasado en Montreal.

Otro antecedente: el último de los nueve títulos de Grand Slam fue ganado en Wimbledon 2008, edición en la que superó a Serena en la final.

Sus colegas se embelesan cuando hablan de las exitosas y dilatadas trayectorias que las hermanas han podido mantener desde que aparecieron en escena a fines de la década de los 90.

"Es algo extraño", comentó Novak Djokovic, el número uno del tenis masculino. "Crecieron juntas jugando tenis. Por supuesto que se tienen cariño, pero han sido muy profesionales dentro y fuera de la cancha, con tantos partidos en finales de Gran Slam".

Djokovic tiene dos hermanos que no han podido destacarse como él, Marko y Djordje.

"Lo primero que pienso es cómo me sentiría jugando contra mi hermano, y no creo que eso sería posible", dijo el serbio.

Para Patrick Mouratoglou, el entrenador de Serena, la clave es sencilla: "Se tiene que olvidar que juega contra Venus".