Un ataque de los rebeldes curdos contra las tropas de Turquía en el sudeste del país dejó 16 soldados muertos y seis heridos, informó el lunes el ejército turco. El ataque, ocurrido el domingo, fue el asalto más mortífero contra las tropas turcas desde que una renovada batalla comenzara en julio entre los rebeldes y las fuerzas de seguridad turcas, alterando el frágil proceso de paz.

Los rebeldes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) detonaron dispositivos explosivos improvisados a un lado de la carretera cerca del pueblo de Daglica, en la provincia mayoritariamente curda de Hakkari, que es frontera entre Irán e Irak, teniendo en la mira a soldados que viajaban con la misión de despejar la zona de minas y explosivos.

La violencia en Turquía aumentó después de un ataque suicida con bomba en julio, del cual se culpó al grupo Estado Islámico, matara a 33 personas, incluso varios curdos, cerca de la frontera turca con Siria. Los rebeldes curdos hicieron responsable al gobierno del ataque, al decir que el gobierno había sido demasiado tolerante con los yihadistas.

Los renovados combates entre el PKK y las fuerzas de seguridad han matado a unas 200 personas, entre ellos 85 soldados y policías. La lucha descarriló el proceso de paz de dos años y medio con los curdos.