El volcán Cotopaxi mantiene una actividad eruptiva interna alta y una situación anómala, expresó el lunes el director del Instituto Geofísico, Mario Ruiz.

En una entrevista al canal estatal Gamavisión, dijo que los volcanes "lamentablemente no se comportan de una manera muy predictible, van cambiando, van mostrando nuevas señales... lo que tenemos que decir es que el volcán permanece en una situación muy anómala".

Argumentó que se han registrado tasas de emisiones que llegan hasta casi las 20.000 toneladas de dióxido de azufre por día "entonces todo esto no indica de que el volcán está dentro de un proceso eruptivo, en que en los últimos días hemos notado un descenso en la altura de las emisiones de ceniza, pero sin embargo, pero la actividad interna es todavía alta".

Añadió que "el volcán tiene la posibilidad de producir erupciones grandes y las ha producido en el pasado".

El gobierno mantiene una intensa campaña de educación y preparación en los alrededores del volcán, cuyo proceso de erupción principalmente afecta con lluvias de ceniza a las provincias de Cotopaxi y Pichincha, en el centro andino del país.

El Cotopaxi, a unos 50 kilómetros al sur de la capital, es un cono nevado de 5.897 metros de altura que se encuentra en los Andes centrales de Ecuador. Cerca se encuentran poblaciones como Latacunga, Salcedo y otras. Su última erupción se produjo en 1877.

Una eventual erupción de este coloso, podría afectar a unos 110.000 habitantes de la provincia de Cotopaxi, donde está el nevado; entre 80.000 y 120.000 en la vecina provincia de Pichincha, cuya capital es Quito, y otras 15.000 en la también vecina provincia de Napo, según la magnitud de una erupción.